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miércoles, 9 de marzo de 2022

Breve historia de la especialidad de Carabineros de la Policía Nacional de Colombia

 



La historia de la especialidad de Carabineros se remonta hacia el año de 1841 en la época de la Nueva Granada en la presidencia del General PEDRO ALCANTARA HERRAN cuando el congreso de esa época para proveer al mantenimiento del orden y la legalidad, como una de las necesidades más urgentes de la época, con fecha 18 de mayo de 1841 expidió la ley octava y se consideró como uno de los mejores antecedentes legales sobre policía, cuyo contenido general puede resumirse así: Artículo segundo, La Policía se divide, además, en policía urbana y Policía Rural. La primera tenía por objeto mantener el buen orden y gobierno de los pueblos, el arreglo de las relaciones entre las personas y con las autoridades públicas en general. A la segunda se le encarga de la seguridad, arreglo y buen gobierno de la industria agrícola en todas sus ramas, además le correspondía el control de asequias de riego, los desechos en los ríos, desagües de lagunas y ciénagas, quema de las rozas de maíz y sabanas, bosques y corte de maderas y leña, canteras y minas de carbón y piedra , los animales de trabajo  y silla, la cría de ganado vacuno, la caza y pesca, los compradores y vendedores fraudulentos de animales y frutos, de los vagos a quienes se les obligaba al trabajo en obras públicas y la construcción de nuevos pueblos.  Artículo quinto, en cada provincia habrá un cuerpo de policía, compuesto por sesenta comisarios bajo la inmediata orden de los inspectores y estos de los jefes de policía.  Los comisarios prestarán en servicio montados o de a pie según lo exija el servicio de policía en la provincia. Se proveerán a su costa de caballos y monturas, el estado les dará armas y municiones. Sin embargo por decreto del 23 de junio de 1844, considerando que se hace necesario, de acuerdo a las circunstancias, en el cantón de caloto, el establecimiento de un cuerpo de policía que persiga y aprehenda a los delincuentes, prófugos, contrabandistas y defraudadores de las rentas de la nación y prestar ayuda en la destrucción de plantaciones de tabaco. El presidente HERRAN  dispuso la creación , en la provincia de Popayán de un cuerpo de policía integrado por tres inspectores y veintinueve comisarios divididos en tres escuadras de las cuales una prestaba el servicio a caballo y las restantes a pie, el personal montado debía conseguir por su propia cuenta el caballos y la montura. Tendrían como dotación de armamento, carabina y lanza. Artículo doce, creó, para que los individuos de los cuerpos de policía se distingan de los demás ciudadanos un uniforme con pantalón y chaqueta gris, con cuellos y vueltas azules y en el sombrero una cucarda con los colores del pabellón nacional en forma de media luna, para los comisarios y los inspectores en forma circular.

Agosto de 1845 se creó para la provincia de Casanare, dos secciones de policía a caballo con uniforme blanco, con cuello y vueltas azules, en el sombrero una cucarda con los colores del pabellón nacional los inspectores además,  franja azul en el pantalón y casaca en lugar de chaqueta.

En 1846 el presidente TOMAS CIPRIANO DE MOSQUERA, dictó con fecha 16 de septiembre, un decreto por el cual establece un cuerpo de policía en la provincia de Bogotá, compuesto por seis inspectores y cincuenta y cuatro comisarios, divididos en seis secciones los cuales tres prestarían el servicio a pie y los otros a caballo. Como dotación se les dio carabina y sable.

 El decreto 1952 de noviembre 15 de 1916 autorizó al director general de la policía, para organizar y equipar convenientemente en esta ciudad “Bogotá” un piquete de caballería  con el fin de vigilar los alrededores de la ciudad y perseguir con mayor eficacia a los cuatreros especialmente de noche, al mando de ésta iría un comisario de segunda clase con ciento treinta empleados subalternos a sus órdenes.  El director establece las prendas que constituyen cada uniforme, así como los días y actos en que estos han de usarse. Uniforme de gala: levita y pantalón negro, el saco y los guantes blancos, cinturón de charol negro y sable .

En el año de 1929,  La Policía Nacional importó un lote de trescientos caballos, para entrenamiento del personal; la instrucción fue encomendada al señor capitán del ejercito de Colombia GUSTAVO MATAMOROS; el 15 de octubre de 1930 por decreto 1735 fue creada la Policía montada con el nombre de “Carabineros” como un servicio especializado de policía bajo la denominación de “Décima División de Carabineros”, integrada por el siguiente personal:

Un jefe

Un comisario de primera clase

Un comisario de segunda clase

Un comisario de tercera clase

Un agente de primera clase

Seis agentes distinguidos de tercera clase

Setenta agentes de tercera clase

 MISION CHILENA

 El 21 de marzo de 1936 llega a la ciudad de Bogotá la primera Misión Chilena integrada por el Coronel ARMANDO ROMO BOSA, como jefe de la misma, el Capitán BELARMINO TORRES VERGARA y el Teniente EMILIO OELKERS HOLLSTEIN .  A esta misión le correspondió dictar conferencias y dar instrucción técnica a los oficiales de la institución, organizar los servicios de policía en el territorio Nacional, redactar reglamentos de policía especialmente en lo relacionado a la organización de la Policía Rural Montada, asesorar a los comandos de división de policía montada, resolver todas las consultas que el gobierno, le formule por intermedio de el Director de la Policía. El contrato tendría una duración de un año prorrogable a uno más. A parte del fomento de la cultura y tecnificación de los cuadros de mando mediante cursos, se realizó un contrato con el gobierno chileno para la importación de trescientos caballos procedentes de la república de Chile y completar así la dotación en la Policía Nacional. En el mes de agosto de 1939 de destinó en comisión de estudios a chile, al señor mayor EDUARDO CUEVAS GARCÍA, con el fin de conocer la organización del cuerpo de carabineros de ese país y adelantar estudios sobre el servicio de Policía Montada. 

En el año de 1939 el señor Mayor EDUARDO CUEVAS y al comandante GENARO ROZO eran quienes dirigían el escuadrón de carabineros, cuyas instalaciones estaban localizadas en la avenida primera con carrera 24 sitio denominado los alisos. El personal integrante de esta unidad era rigurosamente seleccionado, no solo en su aspecto personal, sino también en sus condiciones morales e intelectuales, la disciplina era rigurosa y el rendimiento en el servicio era admirable. A esta unidad Montada se le dotó de dos clases de uniformes; el de servicio, gorra azul, guerrera y breaches del mismo color, tubos y zapatos finos color negros, cinturón universal color blanco,  del cual pendía un sable al lado izquierdo y guantes color oscuro en cuero; el de gala, era el mismo uniforme pero con pantalón blanco, con franja azul y guantes blancos. Este escuadrón fue el encargado de prestar el servicio de vigilancia cuando se encontraba en construcción las instalaciones de la escuela de cadetes de policía General Santander.  Este escuadrón pasó a ocupar el costado sur de la Escuela de Cadetes hasta el año de 1963 cuando se convirtió en la Tercera estación de Policía.

En el año de 1946 el escuadrón de Carabineros al mando del Comandante GENARO ROZO OSORIO y los oficiales  Capitán ANTONIO ARCINIEGAS CASTILLA, Teniente ROBERTO PINZON MELENDEZ , ROBERTO MEJIA SOTO, REYES  y PEREZ NORZAGARAY  ubicado en la Escuela de Cadetes General Santander  tenía como misión impartir instrucción al personal de agentes Carabineros y al personal de cadetes de la escuela, prestar el servicio de vigilancia en la zona sur de Bogotá especialmente en aquellas áreas suburbanas en turnos desde las de ocho horas desde la seis de la tarde hasta las dos de la mañana;  finalizado el servicio las patrullas se reunían en el barrio Santander frente al “cementerio del sur” para de allí regresar al paso a la escuela, donde después de un aseo riguroso al ganado incluyendo el paso por el “lavapatas” y la ración de panela eran conducidos a sus respectivas pesebreras. Para esa época la dotación de ganado caballar ascendía a cien unidades. El uniforme de esta unidad para el servicio era de paño color verde amarillo, con divisas amarillas; el de ceremonia era de paño azul, con caponas, espolines y sable; para clima cálido era blusa blanca, gorra azul.

En el primer semestre del año  1948 se reorganizaron los Carabineros en departamento de Caldas al mando del señor Teniente ROBERTO PINZÓN MELENDEZ ya que habían sido abolidos a consecuencia de una mala intervención el la ciudad de Manizales  la cual tuvo un saldo de varios muertos y heridos. Con este fin organizaron dos secciones montadas para cubrir los servicios de vigilancia rural en el departamento integradas por sesenta hombres y cincuenta caballos.  El día nueve de abril se da el Bogotazo con la muerte del caudillo Jorge Eliecer Gaitán. Luego de la casi extinción de la Policía Nacional por motivo de la sublevación de la misma en  esta fecha y habiéndose abolido totalmente el cuerpo de carabineros, vienen tiempos mejores durante la década de los años cincuenta, el escuadrón de carabineros renace en la Escuela de Cadetes General Santander, es un periodo de reconstrucción de la Policía, por cuanto el ejercito tuvo que asumir temporalmente las funciones de ésta para lo cual se crearon escuelas de capacitación e instrucción, para el nuevo personal que entraría a engrosar las filas de la institución. 

El Escuadrón de Carabineros con sede en la Escuela de Cadetes general Santander y al mando del señor Capitán Roberto Pinzón Melendes, fue destinado a prestar el servicio de vigilancia en la zona sur de la ciudad de Bogotá y sus cuadros de mando respondían no solo por la instrucción de las unidades de su escuadrón sino que también daban instrucción de equitación y vigilancia montada al personal de cadetes. El personal de carabineros integrantes de esta unidad fue capacitado militarmente en la Escuela de Artillería ubicada al sur de Bogotá colindando  con el Barrio 20 de julio, este personal fue entrenado como carabineros a pie y fueron seleccionados entre el mejor personal disponible de la Policía Nacional , su entrenamiento fundamentalmente se basó  en el mantenimiento del orden público en las zonas rurales del territorio Nacional, con misiones específicas de combatir las cuadrillas de bandoleros que ya para ese entonces azotaban las regiones principalmente en el departamento de Tolima, Antioquia, Valle del Cauca y Magdalena Medio. Este personal fue movilizado a principios del año 1951 al departamento del Tolima, municipios Líbano, Armero, Mariquita, Lérida y otras regiones, para combatir a los grupos insurgentes (bandoleros) dedicados a delinquir y atemorizar a los habitantes de la región; al frente del comando de esta unidad se encontraba el señor Capitán Roberto Pinzón Melendes con los oficiales: 

Te Francisco Rodríguez Delgado, ST Alfredo Castro Alvarez, ST Jorge Nieto Linares y ST Pablo Rosas Guarín posteriormente fue reemplazado en el Comando por el señor Capitán Manuel José López Gómez ; este escuadrón fue encuadrado en el Batallón Roock del ejercito siendo Comandante de este el Coronel del ejercito LOMBANA CUERVO. El personal del escuadrón se dividió quedando la mitad bajo el mando del ejercito y la otra mitad comandada por el señor Comisario ROBERTO PINZON MELENDEZ  con sus oficiales más un personal de carabineros y soldados formando unidades mixtas. Estas unidades realizaron campañas en el cañón del Cócora, Cajamarca, Anaime y toda la parte sur en donde lograron controlar Comandos de Bandoleros como los de “ el chispas” y el “pino” terminado esta misión en Rovira para pasar luego a la región del Huila. A fines del año regresa el personal  a la Escuela de Cadetes General Santander  retoma su misión de vigilancia al sur de Bogotá, sus cuadros de mando  se hacen cargo nuevamente de la instrucción del personal de cadetes  y del escuadrón.

LOS CARABINEROS DEL VALLE

A mediados del año  1952 aparecen los Carabineros en el valle del Cauca reorganizados por el señor Comisario ROBERTO PINZON MELENDEZ y el Teniente Segundo VICTOR E RODRIGUEZ ROMERO para lo cual se establecen los servicios de patrullaje rural y puestos fijos (pagos) en los cultivos de granos a fin de no ser saqueados, “el producto de este servicio era destinado a la sección Bienestar Social de la Policía”, este personal fue encuadrado dentro de los distritos de Policía de tal manera que el control de su servicio era efectuado tanto por el comandante de Carabineros como por el comandante del distrito respectivo; El servicio sectorial se prestaba con patrullas montadas cuyo ganado era suministrado por los dueños de las haciendas; además de esto la Policía disponía de aproximadamente sesenta mulares para el servicio en las zonas montañosas. 

El comando de esta unidad se encontraba ubicado en una zona de la ciudad de Cali denominada  Nápoles de propiedad del departamento donde existían potreros para pastoreo del ganado caballar y áreas para la práctica de la equitación y operaciones montadas; años más tarde esos terrenos fueron entregados al ejercito de Colombia y allí se construyeron los cuarteles del Batallón Pichincha del ejercito por lo que los Carabineros fueron trasladados a un sector tugurial de la ciudad llamado Siloé donde funciona en la actualidad. Esta unidad en el año de 1957 fue aumentada a dos escuadrones, uno con misión de vigilancia rural con sede en la población del Cerrito y el otro con misión de orden público  “Escuadrón móvil de orden público” con sede en la población de Tuluá el cual se asentó en unos terrenos donados por el municipio siendo Alcalde el Señor Capitán de la Policía ASDRUBAL ROMERO ESCOBAR. Estos terrenos fueron apropiados a fin de alojar allí el escuadrón de Carabineros; “años más tarde se fundó en este mismo sitio la Escuela Simón Bolivar”; con este escuadrón se llevaron a cabo operaciones de  patrullaje persecución  captura de bandoleros y cuatreros que azotaban el municipio de Sevilla (Valle) en las regiones de Cumbarco, La Estrella, Cebollal hasta el cañón de Aures en límites con el departamento del Tolima; estas operaciones se realizaron al mando del señor Teniente VICTOR E RODRIGUEZ ROMERO con el apoyo del Teniente de Carabineros LUIS HUMBERTO JEREZ RAMIREZ, alcalde civil y militar del municipio de Sevilla. Este sistema de patrullaje se extendió a los municipios de La Argelia, El Aguila, Versalles,  el Dobio y Trujillo. En el año de 1958 se efectuó la unificación de dichos escuadrones bajo el mando del Teniente JORGE BULLA QUINTANA.

También en el año de 1952 siendo Comandante del Departamento de Policía Cundinamarca el Sr Brigadier General del ejercito, VICTOR GOMEZ GOMEZ, se organiza el escuadrón norte de Carabineros con el nombre de ESCUADRON PROSPERO PINZON, el cual inicia labores el día 24 de diciembre de ese año en las instalaciones de la Escuela de Radio del departamento de Policía de Cundinamarca, situada en la carrera 24 con la calle 76. Esta unidad montada estaba conformada por un oficial, un suboficial y sesenta agentes, bajo el mando del Capitán José Manuel López Gómez.

Este escuadrón fue trasladado el 30 de noviembre de 1953 a la carrera 23 número 68 – 47; mientras tanto, el Departamento de policía Cundinamarca, preparaba su personal de Carabineros, en un remedo de escuela localizado en la  cll 26 con la cr 24 y el ganado caballar era mantenido en una propiedad ubicada en la avenida de las Américas con la cr 54, sitio en donde actualmente funciona el Comando de Departamento de Policía Cundinamarca.  Esta escuela desapareció en el año de 1954 y el personal se integró al escuadrón de Carabineros del norte

En el mes de octubre de 1953, siendo comandante de la entonces cuarta estación, de la división de Policía Bogotá el Señor Capitán FRANCISCO RODRIGUEZ DELGADO situada en la carrera 24 con la calle 12 y 13 fue creada la Agrupación Sur de Carabineros con sede en el barrio Santa Lucía compuesta por un oficial, siete suboficiales y sesenta agentes Carabineros provistos de su ganado al mando del señor Subteniente RAFAEL ZAÑUDO TREJOS la cual estaba encargada de la vigilancia de la zona sur de Bogotá, principalmente de los barrios Inglés, El Carmen, Santa Lucía,  Tunjuelito y el resto del sector hacia el suroriente como el 20 de julio, San Cristobal.  En este mismo año la caja de protección social de la Policía Nacional adquiere por escrituras 2261 (16 de abril), 4190 (01 de julio) y 6763 (15 de octubre) de la notaría segunda, unos terrenos ubicados en cercanías de la población de suba, de nombre la “Pequeña Victoria”, los cuales son cedidos a la nación por la caja de protección social de la Policía Nacional, el día 08 de mayo de 1956, por escritura pública, 1597 de la notaría octava, actuando como partes, el Doctor DIEGO TOVAR BORDA, Director del servicio de Ingeniería de las fuerzas Armadas, y BERNARDO CAMACHO LEYVA, representante de la caja de protección social de la Policía. Estos terrenos fueron puestos bajo custodia del Comando de Departamento de Policía Cundinamarca, a fin de evitar invasiones , para lo cual se destinó el Escuadrón Próspero Pinzón que se encargó del patrullaje de las zonas adyacentes por el norte y occidente, al mando del señor Capitán FRANCISCO RODRIGUEZ DELGADO.

LA ESCUELA NACIONAL DE CARABINEROS

En el año de 1950 se expide el decreto 0446 de febrero 14 mediante el cual se ordena, la creación de escuelas regionales para la formación de personal de agentes de la Policía Nacional,  correspondiéndole según el artículo primero a la ciudad de Bogotá, la escuela de oriente que se encargaría de cubrir los departamentos de policía de Cundinamarca, llanos orientales y los distritos especiales del Vaupés, Arauca, Casanare y Vichada. Por resolución número 2698 del 16 de febrero de 1959 se crea en los predios de la Pequeña Victoria el Centro de Instrucción número tres habiéndose nombrado como director del mismo al señor Capitán ANTONIO ARCINIEGAS CASTILLA   fue ese centro una de las unidades donde la acción de la Misión Chilena, a cargo del  señor Capitán EDUARDO GORDON CAÑAS dió inicio en la preparación de los cursos de especialización de Carabineros para suboficiales y agentes.

Este centro de instrucción fue abolido por resolución número 699 de 1961, para dar lugar a la fundación de la Escuela Regional de Oriente y dar cumplimiento a la resolución 0446 de 1950, denominándose Escuela  de Carabineros de la Policía Nacional la cual tenía asignada la siguiente planta de personal:

Un Teniente Coronel

Un Mayor

Siete Capitanes

Seis Tenientes

Ocho Subtenientes

La Planta de suboficiales estaba compuesta por:

Cinco Sargentos Primeros

Dos Sargentos Viceprimeros

Dos Sargentos Segundos

Diez y ocho Cabos primeros

Veinte Cabos Segundos

Ciento Treinta y cinco Agentes Carabineros

Cinco conductores

Dos radio operadores

En este instituto, se preparaban permanentemente 435 alumnos.

El día 23 de enero de 1962 por resolución número 0117 emanada de la Dirección General de la Policía Nacional se estableció el Centro de Adiestramiento de Perros, dentro de los predios la misma.

LA ESCUELA DE CARABINEROS ALEJANDRO GUTIERREZ

 Creada por decreto departamental número 421 del 20 de abril de 1949 en una zona llamada La Toscana en la ciudad de Manizales. A mediados de julio de 1958 fue designado como director de esta, el capitán JAIME DEL PORTILLO CARRASCO y los tenientes PEDRO P ROJAS CASTRO, ALVARO TOVAR TOVAR, ALVARO BERNAL P, BERNARDO PANTOJA  y otros, con la misión de reestructurarla y organizarla en una unidad para capacitar personal de agentes de policía de vigilancia y carabineros. El capitán DEL PORTILLO gestionó y obtuvo la nacionalización de esta escuela ya que como se dijo era departamental y para ello contó con el apoyo del comandante del departamento de Policía y el gobernador Doctor GILBERTO ARANGO LONDOÑO . En virtud de que era imposible que la Policía Nacional  auxiliara económicamente su puesta en marcha por no existir presupuesto para tal fin, la gobernación en coordinación con la asamblea departamental, mediante decreto autorizó a la dirección de la escuela para incorporar noventa aspirantes a alumnos con una asignación mensual, con cargo al presupuesto departamental de $280 por alumno distribuidos así: $100 como subsidio a cada aspirante y los $180 restantes con cargo al sostenimiento de la escuela, mientras la Dirección General de la Policía Nacional, procedía a incluir dentro de su presupuesto anual la partida correspondiente para su funcionamiento. Con este ingreso mensual la Dirección logró a más de atender la manutención de los alumnos, adquirir una máquina para la fabricación de bloques para construcción, aprovechando el material de “arrastre” que a su paso dejaba la quebrada de MINITAS, que atraviesa los predios de la escuela y el aporte en cemento que también hizo en departamento a través de la secretaría de obras públicas, utilizando la mano de obra que en horas extras aportaban los mismos alumnos generando una producción que permitió comercializar parte y el resto destinarlo a la construcción del cuerpo de guardia,  cuatro aulas, los dormitorios y baños para el personal, talleres, bodega almacén y  pesebreras. Se realizó una explanación donde hoy es el patio de armas y se construyó el picadero  con su jardín de salto.  Meses después la gobernación apropió una partida para la adquisición de treinta caballos siendo suministrado el atalaje para los mismos por la Dirección Nacional de la Policía. Con la adquisición del ganado paralelo a la instrucción de conformó el equipo ecuestre integrado por el señor Mayor MANUEL LOPEZ GOMEZ, el Director de la Escuela capitán DEL PORTILLO CARRASCO y sus oficiales de planta. La afición que despertó el deporte ecuestre el  la sociedad Manizalita, la Dirección de la Escuela colaboró en la formación de un club ecuestre el cual se llamó “Los Caballeros del Ruiz”, prestándoles asistencia técnica, en cuanto a instrucción y entrenamiento se refiere dentro de las instalaciones del instituto.

 

LA  ESCUELA DE CARABINEROS EDUARDO CUEVAS


Los orígenes de la fundación de este centro de capacitación de Patrulleros Profesionales de la Policía Nacional se remontan al 14 de diciembre de 1955. En esa fecha, la Institución adquirió la finca denominada Potreros de La Mesa, ubicada al lado izquierdo de la carretera que comunica a Villavicencio con Bogotá, con la finalidad de que, en Villavicencio, Departamento del Meta, fuera construido un centro de formación de aspirantes a Agentes. La obra se inició de inmediato y cuatro años más tarde, el primero de diciembre de 1959, se inauguró el plantel y comenzó labores oficialmente con el nombre de Escuela de Policía “Eduardo Cuevas”, en honor al destacado servidor de la Institución, Mayor Eduardo Cuevas García. La Escuela, en el cumplimiento de la función docente, sirvió para incrementar el prestigio de la rama básica de vigilancia rural, especialmente en esta zona, que por sus características especiales y de idiosincrasia de sus gentes requiere la presencia de Policía Montada

 

LA ESCUELA DE CARABINEROS RAFAEL NUÑEZ 

Mediante decreto número 2254  del 24 de octubre de 1975 se creó la Escuela de Carabineros RAFAEL NUÑEZ  en Corozal Sucre. El 5 de febrero de 1976 se otorga la escritura número 041 a la Escuela. A partir de esta fecha el instituto viene desarrollando obras para el mejor funcionamiento y comodidad del personal. A partir del 15 de abril de 1991 se incorporó el primer  curso  de aspirantes a agentes carabineros; fueron incorporados 191 hombres que se dividieron en dos escuadrones “El Simón Bolivar y el Rafael Nuñez” bajo el mando del capitán JULIO CESAR SANTOYO VELAZCO y de los tenientes JUAN CARLOS SANCHEZ BASTO y  JAIME ULISES ORDOÑEZ VENEGAS.  

 

LOS CARABINEROS DEL CARARE

 A mediados del año 1957 se reunieron los gobernadores de los departamentos de Antioquia, Caldas, Boyacá y Santander, los comandantes de Brigada y  los comandantes de las Divisiones de policía  de estos departamentos, para tratar y acordar las medidas a tomar sobre orden público correspondiente a la zona denominada Magdalena Medio. Como resultado de dicha reunión se creó la comisión “De orden  público Carabineros del Carare “ con base en Puerto Berrío (Antioquia) dependiendo de la jefatura del Estado Mayor del Comando de las fuerzas de Policía al mando del señor coronel BERNARDO CAMACHO LEYVA. Esta Comisión la instaló el señor Teniente ANIBAL FOLLECO ROJAS quién por quebrantos de salud fue relevado inmediatamente por el señor Teniente VICTOR E RODRIGUEZ ROMERO, con los señores subtenientes, HECTOR VALDERRAMA CAMPO y GERMAN ZARATE ANGULO; cincuenta y cinco carabineros y cinco suboficiales, más veinticinco caballos.  La jurisdicción de esta comisión comprendía departamento de Caldas, límites con Antioquia Puerto Triunfo, rio de la miel, municipios de Antioquia: San Miguel, Maceo, Segovia y municipio de Remedios hasta límites con el departamento de Bolivar, corregimiento de Puerto Berrío,  (hoy municipio Puerto Nare y la Sierra) municipio de Puerto Boyacá, Caño del Ermitaño límites con Santander, Puerto  Sambito, Guayabero, Puerto Serviez, Puerto Olaya, El opón, Puerto Araujo sobre el río Carare, Cimitarra hasta los límites de Landázuri Alto. Para efectividad de las comisiones en la persecución de las cuadrillas de bandoleros se logró dar captura inicialmente a cuatro de ellos  de los cuales se logró su colaboración  irrestricta al punto que se les dio de alta en la Policía  “como agentes guías”. Estos hombres no portaban uniforme sino vestidos de civil con sus propias prendas y sin armamento, de esta manera se logró el máximo de efectividad en las operaciones en las cuales fueron dados de baja en combate:  Jaime Guerra Alias Veneno, Fabio Isaza Alias el Mico, Alias el Carpintero, el Murrapo, Vencesguerra, El Loco Santander y otros más quedando totalmente pacificada esta jurisdicción, al punto que los Ganaderos de esta región, los que en su mayoría no visitaban sus fincas hacía aproximadamente dos años regresaron nuevamente a ellas. Esta comisión hacia el año 1963  fue disuelta

 LOS CARABINEROS DEL HUILA

 Hacia el mes de agosto de 1968 se estableció el escuadrón móvil de Carabineros en la Región de “Tierra Adentro” que corresponde a una región situada entre los departamentos de Huila y Cauca, al mando del Señor Mayor BERNARDO PANTOJA MUÑOZ y dependiendo del comando de la Novena Brigada del Ejercito con base en la ciudad de Neiva. Este escuadrón tenía la base y comando en el municipio de Belalcazar departamento del Cauca,  estaba repartido en puestos de vigilancia en Vitonco “Cauca”, San Luis, La Aurora “Huila”. En agosto de 1969 asume el mando de este escuadrón el señor Mayor LUIS AUGUSTO TELLO SANCHEZ  quien traslada por orden superior el comando al sitio “Yarumal” municipio de Pacarní y estableció bases de patrullaje en los municipio de Río Chiquito y Río Negro, con la misión específica de construir el poblado de Río Negro contando con apoyo logístico de la Novena Brigada del Ejercito y fue así como se lograron construir veinticinco casas para alojar a los ex guerrilleros reinsertados, el cuartel para los Carabineros y aulas escolares para los hijos de los reinsertados quienes recibían la educación escolar por parte de los oficiales y suboficiales de Carabineros.  En el municipio de Yarumal se construyeron unas bodegas para el depósito del IDEMA. Este escuadrón permaneció en la región hasta el año de 1971 fecha en la cual fue incorporado al departamento de Policía Huila y meses más tarde disuelto.

 

ESCUDO Y ESTANDARTE DE CARABINEROS

 

En el año de 1964  fue aprobado el escudo y el estandarte, que representan al cuerpo de Carabineros de Colombia, por medio de la Resolución Número 3898 del 15 de septiembre.

 

 

RESOLUCION No. 3898 de 1.964

( septiembre 15 )

por el cual se aprueba el Escudo y el Estandarte del Cuerpo de CARABINEROS DE COLOMBIA

 

EL DIRECTOR GENERAL DE LA POLICIA NACIONAL,

En uso de sus facultades legales, y

CONSIDERANDO :

Que el proyecto del Escudo Representativo de la especializacion de la Policia Montada, que entrega la Dirección de la Escuela Nacional de Carabineros, es correcto en su simbolismo se ciñe a las leyes de la heráldica ;

Que el proyecto del Estandarte, representado por la misma dirección, simbólico también del Cuerpo de Carabinero, se ajusta a las normas de la tradición sobre la materia,

 

RESUELVE :

Articulo 1: Apruébase el Escudo distintivo de la Especializacion de Carabineros de la Policía Nacional, cuya descripción ha de ser;

“ ESCUDO “

 

Será de forma española, partido, de plata a la diestra y de Azur a la siniestra; estará fajado en Jefe de oro, con el cóndor de Colombia de sable, mirando hacia la diestra, se encontrara rampante, desplegado, lampasado, con la lengua, cresta, cuello y garras de gules y gola de plata. El cuartel diestro, estará cosido con bordura de oro y ostentara cuatro bandas en sinople; sobre estas colocado en barra un calamo de gules con la punta hacia arriba.

Se acuartelarán en el siniestro, a la altura del ombligo en sotuer y de enquerre, en oro, una Carabina sobre un sable, cargados éstos por la estrella de la Policia, también de oro. En la parte superior del cuartel se colocara una orquídea ( catleya Trianae ), en gulas sobre un besante de oro.

 

TIMBRE

 

Será una  celada de acero bruñido, con forros de gules, terciada a la diestra, abierta, con guarniciones de plata, varetas y perfiles de oro y clavetes de rubí. Estará montado con burlete de oro y azul, llevando como cimera tres plumas: de oro a la diestra, de sinople la del centro y de sable la tercera.

 

TENANTES

 

Serán dos centauros de oro, con lanzas de sable enarbolados en ellas, el estandarte de Carabineros; estarán alegres, vigilantes, y se afirmaran en la divisa para sostener el Escudo.

 

DIVISA

Flameara, en la parte inferior del escudo, en la cinta de plata impresa, en sable la siguiente leyenda “IN HOC SIGNO VINCES“.

 

Articulo 2. Apruébase el estandarte distintivo de la especializacion de Carabineros de la Policia Nacional, cuya descripción ha de ser:

 

ESTANDARTE

 

Será de dos fajas iguales, colocadas horizontalmente, blanca la superior y verde la inferior; superpuesto un triángulo isósceles, se color amarillo, con la base sobre el asta y con una orquídea, ( Catleya Trianae ) roja en su centro.

 

Articulo 3. Esta resolución rige a partir de la fecha de su expedición.

 

Comuníquese y cúmplase.

Dada en Bogotá, D.E., a los 15 de septiembre de 1.964.

(fdos)

Mayor General SAULO GIL RAMIREZ SENDOYA,

Director General de la Policia Nacional.

 

Doctor GUILLERMO RIBERO ANGEL, Secretario General.

 

 

DESCRIPCION SIMBOLICA DEL ESCUDO Y ESTANDARTE DEL CUERPO DE CARABINEROS DE COLOMBIA

 

EL ESCUDO

 

Esta pieza fue estudiada en primer lugar en la Dirección de la Escuela de Carabineros de Suba y su proyecto enviado al estado mayor de Bogotá para su perfeccionamiento. De esta manera de esta dependencia se elevarón las consultas del caso a la Académica Colombiana de Historia, la cual compulsó estudios de fondo, enviando reformas convenientes al estado mayor. Verificadas las correcciones con la anuencia del Director de la Escuela Nacional de Carabineros, se produjo, finalmente, un último anteproyecto que fue revisado por Monseñor BERNANDO SAENZ DE SANTAMARIA, quien le puso el visto bueno con su firma autógrafa.

 

A continuación, para que repose en el Estado mayor, se transcribe la literatura autografiada por Monseñor Saenz de Santamaria y cuyos originales reposan en los archivos de la Escuela Nacional de Carabineros, como antecedentes del Escudo de la Policia Montada y del Estandarte, símbolo este que también tuvo sus debates de comprobación por parte de la Académica Colombiana de Historia.

 

A.   Será de forma española, partido, de plata a la diestra Azur a la siniestra.

La forma, como homenaje de tradición a la madre patria España. Partido, porque al dividir la plaza o campo del escudo en los cuarteles, unión de dos razas, la única línea central que los separa, pasa precisamente por el corazón y el ombligo del escudo, tributo cálido de sentimiento el uno y pleno de recuento histórico el segundo, a la gigantesca gestación de la estirpe de América, que resurge del arraigo indígena y la sangre de los hombres que llegaron a la IBERIA. De plata el cuartel diestro, por representar heráldicamente las virtudes que deben distinguir a los miembros de la Institución en el campo de la vigilancia; y de Azur el cuartel siniestro, para recordar al Carabinero que en la hermosura de la campiña esta lo mejor posible la concepción de sus ideales, en donde ha de actuar con justicia, lealtad y abnegación para servir a la patria.

 

B.   Estará fajado en Jefe de oro, con el Cóndor de Colombia de sable, mirando hacia la diestra, se encontrara rampante, desplegado, lampasado, con la lengua, cresta, cuello y garras de gules y gola de plata.

 

El Jefe de pieza de primerísimo orden y con ella quiere honrarse el escudo, para ser peana del ave que es símbolo de nuestra nacionalidad: El cóndor Colombiano. La pieza honorable de oro, porque este metal es el distintivo de las ordenes de caballería, cuya tradición de leyendas y actos heroicos reflejan con plenitud meridiana, la posesión de las virtudes de quien se timbre como fiel caballero. El cóndor será de sable, por ser este un cóndor natural y llevara tambein el gules por el significado de fortaleza de espíritu, victoria, vigor y osadía que recuerda la gesta heroica de nuestra emancipación lampasado, desplegado, rampante con cola de plata, por que en virtud a la ley vigila incansablemente tanto el destino de la patria, como el orden de la patria, y el orden de la comunidad.

 

C.   El cuartel diestro, estará cosido con bordura de oro y ostentara cuatro bandas en sínople; sobre éstas colocado en barra un calamo de gules con la punta hacia arriba.

 

Se hace honra a este cuartel cosiéndolo con bordura de oro, porque este metal es el indicativo de la Especialidad del Cuerpo nacional de Carabineros y con el cual se quiere enmarcar los esmaltes que recuerdas la Bandera de la Policia Nacional.

Esta la combinación de esta bandera en ocho bandas de plata y sínople, para construir una composición de figuras que recuerdan la fecha de la fundación de la Escuela Nacional de Carabineros     ( 16 de Febrero ), porque como bien se puede observar el calamo de división del cuartel en dos plazas, que significan el segundo mes del año y también el cálamo sub – divide las ocho franjas de sínople y plata y 16 segmentos, que corresponden  a la efeméridades conmemorativa. Esta fecha además se considera como el dia del Carabinero Colombiano. El significado del Cálamo es la ley, ya que con ésta se han definido los derechos del hombre y la soberanía de las naciones, el cálamo va en gules para simbolizar la enseñanza del valor, del fuego y de la osadía, atributos todos de la fuerza, queriendo significar con esto que la fuerza debe estar al servicio del derecho, axioma grandioso este que es la razón de ser de la institución de la Policia. La pluma lleva un punto hacia arriba, acercándose al corazón del Escudo para encarnar así la nobleza y el sentido humano de la ley.

 

D.   Se acuartelarán en el siniestro, a la altura del ombligo en sotuer y de enquerre, en oro, una Carabina sobre un sable, cargados éstos por la estrella de la Policia, también de oro. En la parte superior del cuartel se colocara una orquídea ( catleya Trianae ), en gulas sobre un besante de oro.

 

El conjunto de las armas sobre la estrella, en verdad encierra un enquerre y se trae en heráldica para significar una figura de excepción. El escudo lo lleva, porque el conjunto descrito en el distintivo ya aprobado y en este caso de su uso tradicional, como insignia de la Especializacion de Carabineros. De todas maneras se justifica plenamente este enquerre, porque los Carabineros quieren simbolizar con él su lealtad y su gran amor hacia la Institución de la Policia Nacional, ya que bien se aprecia como las armas se entrelazan para besar el símbolo de la Policia, que tradicionalmente ha sido la estrella. Este cuartel lleva también una orquídea de gules, cerca al corazón del escudo.

Para significar con ello, junto con el Azur del cuartel un inmenso amor a los campos de Colombia.

El besante de oro sobre el cual va la orquídea, simboliza la riqueza humana y material de nuestro suelo que el Carabinero debe Proteger en razón de su misión profesional.

 

 TIMBRE

 

E.   Será una  celada de acero bruñido, con forros de gules, terciada a la diestra, abierta, con guarniciones de plata, varetas y perfiles de oro y clavetes de rubí. Estará montado con burlete de oro y azul, llevando como cimera tres plumas: de oro a la diestra, de sinople la del centro y de sable la tercera.

 

Ostentara este timbre, por que entre los cascos, la celada es el de caballería: orientada a la diestra, por su legitimidad; es de acero bruñido con gorros de gules, terciada abierta, porque ello es propio de “ Los antiguos hidalgos, que era Caballeros “ y de quienes el estado les concediese una posición que adornan la celada, son los mismos que trae el Escudo, con los significados descritos anteriormente.

TENANTES

F.    Serán dos centauros de oro, con lanzas de sable enarbolados en ellas, el estandarte de Carabineros; estarán alegres, vigilantes, y se afirmaran en la divisa para sostener el Escudo.

De oro, por razones de alegoría de metal ya descrita. Alegres por cuanto no están enjaezados, significando así la activa voluntad para el servicio: vigilantes con sus lanzas, guardando el prestigio de su estandarte e insistiendo y recordando una vez mas la misión propia de la Policia.

Cual es la constante prevención. Estos dos centauros se afirman en la divisa y sostienen el Escudo, porque simboliza el equilibrio de la razón y de la fuerza en la defensa de los principios constitucionales.

 

DIVISA

G.   Flameara, en la parte inferior del escudo, en la cinta de plata impresa, en sable la siguiente leyenda “IN HOC SIGNO VINCES“.

 

La traducción “ Con este signo VENCERAS “, ha sido divisa nacional, en los consecutivos escudos del Cuerpo Nacional de Carabineros y a la cual habiendo nacido de una leyenda, desde los tiempos de Constantino el grande, bien puede, en los actuales momentos cobrar vigencia, al indicar a los Carabineros que con  la enseñanza de su escudo deberá estar presto a responder y a defender la soberanía de la patria, la vida , honra y bienes de los ciudadanos.

 

ESTANDARTE

 

Dos fajas iguales horizontales, blanca la superior y verde la inferior, superpuesto un triángulo isósceles, amarillo con la base sobre el asta y con mas orquídea ( Catleya Trianae ) roja en su centro.

Llevara las dos fajas horizontales, en blanco y en verde, por ser estos los colores que conforman la Bandera de la Policia Nacional, con los significados propios que ella determina. El amarillo, siguiendo la tradición de los cuerpos Montados, estará superpuesto a los colores de la bandera de la Policia, haciendo resaltar que se trata de una especialidad de la institución. El triángulo y la orquídea se toman del Escudo de Carabineros, con sus significados propios habiéndose convertido el besante que porta el Escudo en el triángulo del Estandarte.

 EL CRIADERO DE MANCILLA

 

El 24 de marzo de 1956 se realizó la compra de la hacienda Mancilla, mediante escritura pública número 309 de la notaría del circuito del municipio de Facatativá, departamento de Cundinamarca, por compra que se le hizo a la señorita JULIA GONZALEZ MARTINEZ, con una extensión de 441 fanegadas y 4687 varas cuadradas; en la citada negociación, actuó como representante el señor Mayor OSCAR URIBE PERALTA en calidad de ingeniero por parte de la Policía Nacional. En esta finca se estableció un “puesto de monta”, y quedó dependiendo de la sección remonta y veterinaria, la que fue creada el 21 de marzo de 1936 con motivo de la llegada al país de la primera Misión Chilena, según contrato número 135 suscrito con el gobierno nacional,  para asesorar a la dirección de la Policía Nacional respecto a todas las órdenes y disposiciones del Director General; con el fin de poder desarrollar esta difícil tarea se dictó el decreto número 922 de 1936 el cual creó la Policía Urbana y Rural en el territorio nacional.

El 16 de abril de 1960 con ocasión de la llegada a Colombia de 1148 caballos que la Policía Nacional procedentes de los Estados Unidos de Norteamérica, fue destinado como jefe del criadero de Mancilla, el señor Capitán  JOSE RAFAEL ZAÑUDO TREJOS y los subtenientes MANUEL VALLEJO VELA, YESID AQUITE CORONADO y QUINTILIANO ARELLANO RIVAS, Sargento Mayor LUIS EDUARDO JIMENEZ M  y treinta agentes carabineros para la guardia de seguridad y adiestradores. A este personal se le dio la misión específica de organizar y poner en funcionamiento el criadero de ganado equino y mular, aprovechando dos asnos de gran alzada los que se bautizaron con los nombres de don Alipio y don Abundio. Es de anotar que con la caballada que llegó de Estados Unidos vinieron dos técnicos norteamericanos, para asesorar al jefe del criadero y vigilar la aclimatación de la caballada importada. Los objetivos y la funciones de este criadero eran las de producir caballos de tipo policial para el servicio de vigilancia urbana y mulares para el servicio rural para lo cual se fijaron los siguientes puntos a desarrollar:

·         Aclimatación

·         Control sanitario

·         Alimentación “pastos”

·         Selección

·         Reproducción

·         Levante

·         Doma

·         Distribución

El criadero desde sus inicios y para su buen desarrollo contó con un cuerpo médico veterinario, como también con la sección de doma y adiestramiento al mando de la señor Sargento Jiménez.

Inicialmente se seleccionaron 200 yeguas de excelentes condiciones para la reproducción equina y posteriormente se aumentó en cuarenta más para la reproducción mular ( la primera cría mular hija de don Alipio  en doña Juana se le llamó “Bienvenida”. El criadero también prestaba el servicio de “monta gratuita”  tanto Equina como mular a los particulares  y participaba con sus productos en los eventos de exposición en las diferentes ciudades del país. En el año 1966 de acuerdo al artículo 64 del decreto 1667 del 30 de junio se reorganizó la sección remonta y veterinaria la cual  quedó dependiendo del departamento de servicios administrativos de la Dirección General; igualmente se dispuso que el criadero quedara dependiendo de esta nueva Dirección. El criadero de Mancilla tuvo un excelente desarrollo en estos años, según en ministerio de agricultura de la época considerándolo como el primer productor de ganado mular en el país, no solo por su cantidad sino por su calidad en los productos. En el año de 1980 por medio de la escritura número 1116 del 30 de mayo de la notaría 20 del circuito de Bogotá fue vendida por parte de la nación, ministerio de Defensa Policía Nacional, a la empresa nacional de petróleos ECOPETROL, permitiendo ésta que el criadero continuara ocupando las instalaciones y potreros ubicados al costado occidental de la carretera que conduce de Facatativá al municipio de San Francisco “Cundinamarca”. El 30 de marzo de 1984 se firmó un contrato de comodato entre ECOPETROL y la Policía Nacional número L.E.G 02384 Ministerio de Defensa por un área de terreno de 33 hectáreas incluyendo las instalaciones, como casas fiscales, cuartel y pesebreras; esto por el término de 30 años. El 23 de junio de 1993 por medio de la escritura pública  de la notaría segunda del circuito de Bogotá se hizo la donación por parte de la empresa Colombiana de petróleos ECOPETROL, al ministerio de defensa nacional, Policía Nacional,  de 24 hectáreas (9246 metros cuadrados) y las construcciones a que se hizo referencia anteriormente. Esta donación se hizo con la condición de que la policía la utilizara única y exclusivamente como criadero de ganado caballar para el servicio de la institución.  En al actualidad el criadero tiene para la reproducción y fomento equino, 13 caballos de sangre tibia, un garañón “asno” puro catalán y 98 yeguas argentinas.  A parte de las dos importaciones de ganado  chileno el criadero a los largo de su existencia a recibido las siguientes importaciones de ganado equino: 

·         Año 1960, 1148 caballos procedentes de Estados Unidos y dos asnos garañones.

·         Año 1962,  7 caballos y una yegua procedentes de Argentina.

·         Año 1980, 21 caballos procedentes de Argentina.

·         Año 1996, 800 caballos procedentes de Argentina.

 

 

RESEÑA HISTORICA DE LA DIRECCION DE CARABINEROS Y POLICIA RURAL

 

Los orígenes de la actual Dirección de Carabineros y Policia Rural, se encuentran enmarcados en la misma evolución y cambio que ha experimentado la institución para responder al desarrollo socioeconómico y cultural del país y a sus exigencias para prevenir la perturbación del orden publico interno y a tutelar los derechos de todos los habitantes del Territorio Nacional.

 

El decreto 1667 de 30 de Julio de 1.996 introdujo reformas fundamentales a la organización policial; en él se estableció que el servicio de vigilancia Urbana y Rural constituía la base de la jurisdicción de las unidades de manera ininterrumpida y conformada a las necesidades y características de las regiones, numero de habitantes, idiosincrasia actividades de las gentes y el tipo de delincuencia imperante, organizándose los siguientes servicios especializados.

 

-                     Policia de Vigilancia Urbana y Rural

-                     Policia Judicial

-                     Policia Vial

-                     Policia de Circulación y Transito

-                     Policia de Protección Juvenil

-                     Policia de Prisiones

-                     Policia de Bomberos

-                     Policia de Transito

 

Dichos servicio se agruparon en un organismo denominado Departamento de Servicios Especiales, el 3 de Diciembre de 1.971 el gobierno nacional expidió el decreto 2371 reorganico de la Policia Nacional, presenta cambios a nivel Dirección Operativa y  posteriormente el decreto ley 2137 del 29 de Julio de 1.983 los organismos que  funcionaba como ramas las elevo a la categoría de Direcciones quedando los servicios especializados como división dependiendo de la Dirección Operativa pero desaparece la Policia Urbana y Rural.

 

Cumpliendose esta función en forma integral por las Policías Metropolitanas, comandos de Departamento y Servicios Especializados.

 

Colombia con la expedición de la constitución de 1.991, logro numerosos e importantes transformaciones que reformaron sustancialmente las instituciones y aportaron nuevas bases y fundamentos a nuestras vida en sociedad.

 

La Policia no podía ser ajena y después de una década de su ultima reorganización activa un nuevo proceso de reestructuración y modernización, junto con las reformas introducidas a las normas de carrera, garantizan la especializacion del servicio básico que brinda la Policia a la ciudadanía, como es la de vigilancia.

 

Dictaminando que los miembros de la institución deberán especializarse en algunas de las tres ramas de la vigilancia urbana, rural y de Policia judicial con entrenamiento especifico logrando una división del trabajo y mejoramiento de las relaciones con la comunidad, siendo el fundamento para la Implementación de la Dirección de Carabineros y Policia Rural, como lo determina la ley 62 de 1.993.

 

La comisión consultiva recomendó bajo los siguientes criterios para reestructurar y modernizar la Policia Nacional en sus aspectos Administrativos y Operativos.

 

Organización Interna

 

Su estructura debe desarrollarse con base en la atencion a la Policia Urbana, a la población rural y en la necesidad de contar con cuerpos especializados, se recomienda las siguientes subdirecciones:

 

OPERATIVA: Dirige y coordina la actividad operativa de los departamentos de policía.

 

DE POLICIA URBANA : Prestara servicios en las ciudades es de carácter preventivo y de orden ciudadano.

 

DE CARABINEROS : Para la vigilancia en los campos o zonas rurales, con funciones preventivas y de control del orden publico.

 

Es importante destacar las diferencias descritas entre la Subdireccion Urbana y Rural el producto final fue la Ley 62 de 1.993 “ Por la cual expide normas sobre la Policia Nacional” en su nueva estructura según articulo 18 se define la Subdirección de Carabineros o Policia Rural.

 

Mediante decreto 2203 del 2 de Noviembre 1.993 se desarrolla la estructura orgánica en su articulo 1 numeral seis describe la Subdirección de la siguiente manera.

 

1.           Subdirección de Carabineros o Policia Rural

1.1         División de Planes Programas y Proyectos.

1.2         División Protección medio Ambiente y Ecológica.

Encargándose a la Subdirección de ejecutar la Política, las normas y procedimientos en materia de vigilancia rural a nivel nacional, fortaleciendo el servicio de vigilancia rural orientándose a ser una Subdirección de asesoramiento y coordinación de la Subdirección Operativa para el ejercicio de la función y actividad de vigilancia rural, como también diagnosticar y evaluar la problemática delincuencial y contravensional del Sector Rural, por otra parte atraves de la división de protección del medio ambiente y ecología adelantarían programas de protección del medio ambiente y ecología en el ámbito rural la cual ha cobrado gran importancia por los desastres de contaminación en varios sectores del país.

 

Mediante resolución 01727 del 11 de Febrero de 1.994 se determina su organización y función de la Subdirección de Carabineros y Policia Rural, donde se determina su estructura orgánica que se anuncian a continuación.

 

 SUBDIRECCION DE CARABINEROS Y POLICIA RURAL

 

1.          Despacho del Subdirector

1.1.     Planeación e Informática

1.2.     Asuntos Disciplinarios

1.3.     Unidad Operativa

1.4.     Compañías de Reacción

1.5.     Grupo de Inteligencia

1.6.     Unidad Administrativa

2.         División Planes Programas y proyectos

2.1.    Unidad Control Abigeato

3.    División protección medio Ambiente y ecología.

 

Esta nueva Subdirección inicio sus actividades el 3 de Septiembre de 1.993 siendo su primer Subdirector el señor Brigadier General LUIS HUMBERTO PINEDA PEREZ.

 

MISION

-                     Garantizar el ejercicio de las libertades individuales.

-                     Propender por la conservación del medio ambiente.

-                     Cumplir con la labor preventiva, educativa, ecológica, comunitaria y de apoyo judicial.

-                     Mantener y mejorar la seguridad ciudadana en el ámbito rural enmarcado en los principios de la Constitución Política de Colombia, las leyes y los  reglamentos de Policia.

 

OBJETIVOS ESPECIFICOS

-                     Realizar patrullajes, en zonas rurales.

-                     Organizar con la comunidad un frente de acción contra la delincuencia común y organizada.

-                     Colaborar con las autoridades rurales, juntas de acción comunal y comités de emergencia.

-                     Apoyar al campesino en labores primarias de desarrollo

-                     Formar parte de las redes rurales de inteligencia.

Para cumplimiento del objetivo fue necesario organizar dos (2) Compañías de Reacción e Intervención bajo la Dirección y mando del Subdirector de Carabineros y Policia Rural. Mediante Directiva Transitoria 0033 del 22 de Abril de 1.994, fin de contrarrestar el accionar subversivo en el territorio nacional, debiendo apoyar los Departamentos de Policia en emergencia por asaltos de poblaciones, hostigamientos y presencia de bandoleros en sus jurisdicciones.

 

Las cuales fueron integradas cada una por 4-8-72 unidades siendo los Comandantes de compañía TC. MEDINA ALARCON ALONSO y el CT. PICO ARIAS GILDARDO apoyando a la Metropolitana de Santafé de Bogotá, al Departamento de Policia Cundinamarca, y la Policia Metropolitana Santiago de Cali entre otras, a comienzos del año 95 el mando institucional dispuso que las dos compañías pasaran a pertenecer a la Subdirección de Servicios Especializados, División de Carreteras en vista de la problemática en cuanto a la piratería terrestre que registraba para la época el país.

 

En la Ley 180 del 13 de Enero de 1.995, se elevo a Dirección la Subdirección de Policia de Carabineros o Rural.

 

A los 12 dias del mes de Mayo de 1.995 se realizo un convenio interadministrativo celebrado entre los Ministros de Defensa nacional y del Medio Ambiente, para desarrollar acciones conjuntas de protección, conservación y defensa de los recursos naturales y del medio ambiente.

 

En la actualidad se esta realizando el proyecto por el cual se crea el servicio de Policia ambiental y de los recursos naturales de la Policia Nacional. Integrado por personal de la especialidades de Policia rural y urbana así como por auxiliares bachilleres de Policia.

ACTIVIDADES DESARROLLADAS

1.    Por otra parte la situacion creada por los grupos al margen de la Ley que valiéndose del terrorismo selectivo e indiscriminado, vulneró gravemente los niveles de seguridad en el área Rural la Subdirección presentó un informe al Señor Ministro de Defensa Nacional, Doctor Fernando Botero Zea sobre los servicios de vigilancia y Seguridad Privada ofrecidas por cooperativas comunitarias de vigilancia Rural, en vista de la iniciativa del sector agro-industrial y ganadero de implementar sus medios de auto-seguridad amparados en los estatutos de vigilancia y seguridad privada desarrollando el esquema de cooperativa a fin de contrarrestar las acciones de la Subdirección, narcotrafico, abigeato sino también todas aquellas actividades que tiendan a desestabilizar la paz, se presentaron al Señor Ministro de Defensa pautas para la reglamentación de dichas cooperativas donde posteriormente el estado mediante decreto 356 de 1994.

2.  Ante los desastres ecológicos y deterioro del medio ambiente y el nuevo ordenamiento constitucional. El gobierno Nacional expidió la Ley 99 del 22 de Diciembre de 1993, por la cual se crea el ministerio del medio Ambiente, la institución para 1983, mediante decreto Ley 2137, la actividad de ecología la denomino como una actividad general y como un elemento del “ Orden Publico” debiéndose desarrollar.

Siendo la actividad ecológica cumplida en forma esporádica en algunas Unidades Policiales  a medida que las organizaciones Ecológicas, gremios y opinión pública expresaban su voz de alerta sobre el deterioro del Medio Ambiente y el impacto producido a la Naturaleza. El estado ante el grave problema ambiental tomo medidas para controlar este proceso destructivo la institución ya había implementado la división Protección Medio Ambiente  y Ecológica encargada de desarrollar programas de protección del Medio Ambiente.

Por el momento se han realizado Estudios de campo para el desarrollo de la Ley 99 del 22 de Diciembre de 1993 como el presentado por el Señor Mayor JAIME ENRIQUE BONOLLA CARDOZO donde se propone una Policía especializada del Medio Ambiente y recursos Naturales, presentado en el año de 1993 actual Director de la Policía de Carabineros y Policía Rural. 

 

 RESEÑA DEL SERVICIO MONTADO (POLICIA DE CARABINEROS)

 

Dada la  característica rural  de nuestro país  y mas aun en épocas remotas el caballo tomo un papel fundamental en el desarrollo de la sociedad es por esto que por decreto de agosto de 1837, se organiza el primer escuadrón de caballería, con dos compañías.

 

Posteriormente y mediante decreto de 1735 de octubre de 1930 la policía montada cobra independencia  bajo el nombre de carabineros y componen la décima división.

 

Los hombres del emblema amarillo y las carabinas y el sable en cruz, han forjado a través del tiempo su huella imborrable y los senderos como caminos y calles, de la cordillera al llano, de la naturaleza a la gran capital, del calor al páramo, del verde al amarillo desierto, de la nada al todo, de la idea al pensamiento, del ayer al hoy, y del este a la eternidad.

 

COLOMBIA, cuenta con múltiples zonas rurales y hoy mas que nunca la policía sabe la importancia que reviste el campo en el país, y por esto se busca fortalecer  el servicio de vigilancia rural, con personal  capacitado para que se  desempeñen como carabineros velando por el orden publico interno en aspectos de seguridad, tranquilidad y salubridad publica, hacer cumplir las disposiciones  legales de carácter general y prestar a la gente de campo una colaboración ideal, en el cultivo de las tierras uso y conservación de las aguas, el ciudadano en la manutención y cuidado de su ganado, la agricultura  y en general todo lo que estimula la economía nacional 

 

PRESTACION DEL SERVICIO

 

La Policía Nacional, en cabeza de los CARABINEROS DE COLOMBIA,  hará presencia en todas las zonas rurales y aplicara el manual de vigilancia urbana y rural; basados en las políticas institucionales de acercamiento a la comunidad y respeto por los derechos humanos.

 

Para el desarrollo de la actividad de vigilancia a caballo, el personal carabinero se integra en un estructura organizacional compuesta por el binomio, pareja doble, escuadra, sección y escuadrón con sus respectivas aplicaciones  y necesidades.

 

El Binomio

 

Es la mínima composición montada, está compuesta por un semoviente caballar y un carabinero; para el servicio necesitan los siguientes elementos así: SEMOVIENTE, atalajes (silla de trabajo, brida, fieltro, rollo, vizcacheras, lazo.) para su alimentación requiere en un día de 3 a 4  kilos de concentrado,   ración de pasto aproximada por peso de 10 kilos, 40 gramos de sal, suplemento vitamínico a razón de 10 gramos, 1/2 paca de heno, melaza opcional. 

 

Pareja Doble

 

Esta proyectada como la unidad básica de intervención policial y se describe con la siguiente composición para los diferentes procedimientos a la cual se denomina como pareja doble, compuesta por cinco policiales los cuales cumplen las siguientes funciones así:

 

El comandante, el estafeta, el tenedor de caballos y dos de seguridad. Para esta pareja doble necesitaremos un kit de herraje, botiquín de primeros auxilios

 

La Escuadra

 

Esta compuesta por tres parejas dobles  para un total de 15 (quince policiales), con sus respectivos semovientes caballares, este grupo esta en capacidad de cubrir un área  aproximada de 40 kilómetros por día

 

Debe tener por lo menos un herrero, enfermero, un tecnólogo  agropecuario.

 

La Sección

 

La cual esta compuesta por tres  escuadras para un total de cuarenta y cinco binomios que podrá ser utilizada para contrarrestar el accionar delincuencial y contravencional o para reprimir cualquier tipo de manifestación o perturbación del orden público.

La sección deberá  contar con un medico veterinario y los antes mencionados.

 

EL Escuadrón

 

El Escuadrón estará integrado por tres secciones que para efectos de intervención podrán acceder a cualquier área que represente dificultad en el control del orden público y aplicará con prontitud los diferentes planes de coordinación y patrullajes.

 

 SERVICIOS ORDINARIOS Y EXTRAORDINARIOS DE LA POLICIA MONTADA

 

Una vez descrita la composición del personal montado, se definen los diferentes servicios que presta el personal de carabineros teniendo en cuenta  la cobertura de todas las áreas rurales y las características genotípicas del  semoviente,  las cuales le permiten acceder  a cualquier tipo de terreno así:

 

Patrullajes Normales de Vigilancia

 

Atender con prontitud y amabilidad los requerimientos de los habitantes de la región, darle solución  a sus problemas y tramitar sus quejas a las autoridades competentes.

 

Estos se desarrollaran por parte del personal  buscando disuadir a los diferentes actores delincuenciales  para que no cometan hechos delictivos; a través de puestos de control en horas diurnas y nocturnas que permitan ejercer una buena acción contra el hurto de ganado, boleteo, secuestro extorsión y narcotráfico especialmente.

 

Patrullajes Coactivos –Cumplimiento de Órdenes Judiciales

 

De acuerdo a las solicitudes hechas por las autoridades judiciales y de policía  competentes, el personal de carabineros acompañara y dará cumplimiento. De igual forma, controlará todo hecho que altere las actividades del sector campesino.

 

Patrullaje de Entrevista

 

A través de estos, se desarrollan actividades de  acercamiento a la comunidad, resaltando la importancia que reviste la colaboración que presta ésta a la policía y viceversa, motivando la creación de una red de cooperantes contra la delincuencia organizada, la subversión y el narcotráfico. De igual manera, llevar la relación actualizada de marcas de ganado y nombre de los propietarios de las haciendas a los cuales se visitara periódicamente como  control del abigeato.

 

Igualmente, Promueve la creación e impulsa las juntas de acción comunal y comités regionales de emergencia; propende por la organización de redes de comunicación radial que faciliten el enlace de las haciendas con los comandos de policía mas cercanos, con el fin de buscar solidaridad y apoyo en cualquier eventualidad que se presente.

 

 Así mismo, a través de estos patrullajes se busca censar los habitantes por sectores o veredas.

 

Patrullaje de Inspección

 

Se realizaran constantemente con el propósito de inspeccionar y revistar sectores, buscando controlar los mataderos existentes en al región, exigiendo los documentos que acrediten su legitimidad y que el ganado sacrificado corresponda al  planillado en la guía, de acuerdo con sus características y marcas.

 

Este tipo de patrullaje, permite a la vez vigilar atentamente los lugares donde  acostumbran a reunirse personas sospechosas, lo cual permite proceder a requisas que conlleven a identificarlas cuando sea posible.

 

Patrullajes de Control

 

En la aplicación de este patrullaje, se busca cooperar permanentemente en las medidas destinadas  a prevenir o reprimir cualquier atentado contra la defensa, conservación, preservación de los recursos naturales renovables y del medio ambiente, coordinando las labores con las diversas organizaciones existentes en la comunidad, encargadas de dicha protección y defensa.

 

Adelantar actividades de inteligencia para detectar presencia de grupos subversivos, narcotráfico, movilización ilegal de ganados y funcionamiento de mataderos clandestinos.

 

Llevar a cabo planes concretos que sean producto del análisis de la problemática delictiva y contravencional, tendientes a prevenir y reducir las manifestaciones violatorias de la ley en la jurisdicción.

 

Coordinar con las autoridades sanitarias para prestar ayuda al campesinado, a fin de  prevenir la proliferación de enfermedades infectocontagiosas.

 

Informar a las autoridades correspondientes sobre la presencia de plagas y enfermedades que afecten a los animales, plantas sembrados, arbolas, con el fin de prevenir su propagación

 

 

Patrullajes Volantes

 

Una vez identificadas las  zonas, se realizaran patrullajes esporádicos buscando controlar sectores específicos de la comunidad a través de la organización de actividades cívico policiales y otras que faciliten el acercamiento a la ciudadanía con el fin de ganar su confianza,

 

ENTORNO DE APLICACIÓN DEL SERVICIO DE POLICIA DE CARABINEROS

 

Las anteriores conformaciones del personal montado   y actividades  de vigilancia  se podrán desarrollar en cualquier lugar de la geografía nacional tomando como referencia algunos puntos básicos de aplicación como son:

 

Las alteraciones de orden público, la idiosincrasia, costumbres de cada región, así como sus problemáticas sociales.

El personal estará en capacidad idónea de asumir recorridos que los desplacen de una municipalidad a otra, buscando un máximo de resultado con un mínimo de esfuerzo y optimizando los recursos

Estará en cabeza del comándate la aplicación de los diferentes planes y patrullajes de acuerdo al estudio previo de seguridad y  de reconocimiento de las jurisdicciones, con esto estará determinando el entorno de aplicación.

 

Para desarrollar el plan estratégico institucional  los carabineros estarán en capacidad de crear lazos con la comunidad a través de talleres de sensibilización y afecto, técnicas agrícolas, manejo de ganado, programas de seguridad ciudadana y los que den lugar a implementar de acuerdo a los desarrollos tecnológicos del mundo moderno.

 

En busca de estos objetivos sociales los carabineros podrán realizar convenios interinstitucionales con entidades del orden nacional e internacional, por ejemplo el SENA, HUMATA, UNIVERSIDADES, ONG, ETC.

 

 

 

lunes, 5 de abril de 2021

PERFIL HISTÓRICO DEL SUBOFICIAL EN LA POLICÍA NACIONAL DE COLOMBIA


«La historia es la maestra de la vida; en ella se reflejan todas las realizaciones del género humano y de las instituciones. Con la historia entendemos la evolución de la humanidad, y bebiendo de la fuente inagotable de sus experiencias evitamos incurrir en errores y podemos planificar el futuro».

Considero de vital importancia compartirles en el blog las reminiscencias que escribió para el año 2007 el entonces Coronel (RP) Rodrigo González Herrera, sobre el “Perfil histórico del suboficial de la Policía Nacional de Colombia”. el cual cita lo siguiente:

“…La Policía Nacional de Colombia es un cuerpo civil armado adscrito al Ministerio de Defensa con características muy particulares, cuya función esencial es la salvaguarda de la tranquilidad y seguridad ciudadana con base en las variables delincuenciales de momento.

El personal que compone dicho cuerpo lo integran hombres y mujeres; no uniformados y uniformados en los niveles de oficiales, suboficiales, nivel ejecutivo y agentes.

La historia policial que todos conocemos tuvo origen en el año de 1890, en virtud de la Ley 23 que dispuso la creación de un Cuerpo de Policía sustentado en normas jurídicas en cuanto a su esencia y finalidad, para hacer diferencia entre los funcionarios policiales y militares. Su gran promotor fue el Comisario Juan María Marcelino Gilibert, quien en 1891 y bajo los derroteros del Decreto 1000, organizó la Policía Nacional de Colombia. Sin embargo, la mencionada disposición, en su Artículo 2º, al señalar el personal que habría de integrar la naciente Institución, determina las jerarquías, de comisarios de tercera clase, oficiales auxiliares y agentes, pero no hace alusión taxativa a suboficiales. Deduzco, entonces, que el señor Gilibert la conformó sobre los lineamientos franceses y que los comisarios en alguna de sus categorías podrían asimilarse a la de suboficiales.

En los años 95 y en el 99 del siglo XIX se desencadenaron episodios graves de contiendas políticas y la Policía volvió a desintegrarse o distorsionarse. Durante el primer gobierno del doctor López Pumarejo se expide el Decreto 1715 de 1936, que en su Artículo 8º determina el escalafón de jefes, oficia- les y suboficiales y que los ascensos se producirán exclusivamente dentro del personal en servicio de conformidad con los requisitos que establecieran los reglamentos. Así mismo, dispuso que el Gobierno estableciera la escuela o escuelas de la Policía Nacional necesarias para atender a la formación de los oficiales, suboficiales y agentes, como también del perfeccionamiento del personal en servicio; al efecto y, como aspecto vital, dicta el Decreto 1277 de 1937 que crea la Escuela General Santander para la formación y perfeccionamiento del personal en referencia.

El término suboficial lo define el Diccionario de la Lengua Española como categoría militar, en la que se incluyen los grados correspondientes entre los de oficial y los de tropa. Categoría creada para atender al Servicio Administrativo de cada compañía o unidad equivalente y asumir de ordina- rio al mando militar de una sección o pelotón. Pero encuentro, también, que en el Diccionario Enciclopédico de Derecho Usual de Guillermo Cabanellas, se define como: «categoría militar comprendida entre el grado de oficial y las clases de tropa».

En la formación de la voz que expresa la suboficialidad, concede una completa equiparación con la de oficialidad; pero en un plano jerárquicamente subordinado, tácticamente inferior y económicamente menos remunerado.

La profesionalidad, el gran conocimiento de la vida militar (quizá más elevado en cuanto a la tropa en la suboficialidad, por la convivencia mayor con ella) y el espíritu de cuerpo igualan a los militares de la clase media y de la superior en la milicia. La institución del suboficial se realizó en España en 1912.

Desde luego, se percibe o infiere que estas definiciones corresponden al suboficial de ejércitos regulares. Y, si bien es cierto que en algunos aspectos es correlativa con la de suboficial de la Policía, como en lo relativo al mando, al instructor y a la categoría en la cual se incluyen los grados establecidos entre los de oficial y los de tropa, también es evidente que en muchos más es discordante, como en la formación profesional, en su carácter civilista, en sus funciones y en su finalidad.

Precisamente, quizá la Policía en algunas oportunidades del pasado tuvo muchos tropiezos en su desarrollo y consolidación, por lo que nuestros legisladores hacían una simbiosis de estas dos profesiones.

En efecto, la distinción de la Escuela Gonzalo Jiménez de Quesada, como Alma Máter de la suboficialidad policial, data de 1958, mediante Resolución No. 0995 del 19 de abril, acto administrativo en el que se clasifican los diferentes niveles de formación y capacitación para la Policía Nacional, pues una cosa es la formación básica para poder ejercer la profesión de agente de Policía y otra muy distinta, pero en todo caso complementaría, es la capacitación, entrenamiento y actualización como parte constitutiva del desarrollo profesional, de los mandos medios de la Institución, es decir de los suboficiales.

En el año de 1942, se dicta una disposición de mucha importancia como lo fue el Decreto 1360, el cual reglamentaba el escalafón de los oficiales y suboficiales de la Policía Nacional y determinaba el procedimiento para hacerlo y, lo más importante, el Artículo 36 establece que para ser suboficial y por tanto para figurar en el escalafón respectivo, es requisito indispensable el ingreso a la Institución como agente y ascender rigurosamente a cada grado dentro de las condiciones establecidas, o sea, la aprobación de los cursos de especialidad o de perfeccionamiento en la Escuela General Santander.

Corrían los primeros meses de 1958, el 5 de marzo y por la necesidad de tener mejores espacios para la formación, la escuela es trasladada a un lote ubicado en la calle 100 con autopista norte; se hace una nueva reestructuración de la Policía Nacional, se establece y reglamenta la carrera profesional de suboficiales de la Institución, mediante el Decreto 2.687 del 10 de marzo del 58. Para dar cumplimiento a lo dispuesto en tal norma, la Dirección General de la Policía Nacional expide la Resolución 0995 del 19 de abril de 1958 y se le asigna a la Escuela Gonzalo Jiménez de Quesada la misión de formar y capacitar agentes de vigilancia para ascender al grado de cabos segundos, pensándose en el objetivo primordial de implementar la carrera del mando medio institucional, en el ejercicio de coman- dar unidades básicas de vigilancia y su posterior participación en el campo administrativo, logístico y docente, de acuerdo con los niveles académicos alcanzados en cada uno de sus grados, consecuente con la experiencia en el afianzamiento de la trayectoria institucional y del mismo proyecto de vida elegido.

El 26 de junio de 1959 en la Escuela de Suboficiales Gonzalo Jiménez de Quesada, se clausura el primer curso de suboficiales, se les imponen las jinetas de cabo segundo a 175 agentes; el proceso había sido iniciado por 220 policiales. En la parte académica de la Escuela, se desarrollan las facilidades para incrementar los mandos medios policiales; es por ello por lo que las instalaciones de la calle 100 con autopista norte, en muy poco tiempo cumplieron su ciclo. 

El mando policial, consciente de esta necesidad inicia gestiones y logra, a comienzos de 1970, concretar la adquisición de los predios de la hacienda San Benito, donde funcionó la Escuela Ricaurte, posteriormente Escuela Apostólica y Seminario Menor.

Estos predios se encuentran ubicados en el kilómetro 20 de la vía que de Bogotá conduce al Municipio de Sibaté. El 4 de enero de 1971, siendo presidente de la República el doctor Misael Pastrana Borrero, ministro de Defensa el señor Mayor General Hernando Currea Cubides, director nacional de la Policía Nacional el señor Mayor General Bernardo Camacho Leyva, el jefe de Departamento Docente el Coronel Héctor Pineda Gallo y el director de la Escuela Jiménez de Quesada el Teniente Coronel Víctor Alberto Delgado Mallarino, se da comienzo al traslado de las dependencias a su nueva sede, que culmina el 16 de marzo de ese mismo año y desde esa fecha el tricolor nacional, el verde blanco de la Policía Nacional y el verde blanco, azul y rojo de la Escuela Gonzalo Jiménez de Quesada, ondean permanentemente en el espacio de tranquilidad de las sabanas de Sibaté, municipio del departamento de Cundinamarca.

El 24 de febrero de 1975, dentro de la profesionalización y mejoramiento permanente del talento humano, la Dirección General de la Policía autoriza la incorporación directa de bachilleres para que ingresen al escalafón de suboficiales de la Policía Nacional; por lo que son seleccionados 140 jóvenes colombianos, quienes conforman la primera incorporación directa que lleva el nombre del insigne expedicionario y naturalista «Francisco José de Caldas», de los cuales egresaron 85 cabos segundos, el 1 de diciembre de 1975.

En 1979 la Escuela Gonzalo Jiménez de Quesada se honra al recibir el primer curso de agentes femeninas, durante la dirección del Mayor Henry García Bohórquez, momento histórico que da vida a la actividad laboral de la mujer en la Institución y que enmarca una consideración importante al haberse incorporado 33 alumnas bachilleres integrantes de la compañía Policarpa Salavarrieta «las polas», en honor a la heroína de la revolución criolla, de las cuales 31 recibieron las jinetas que las identificaron como cabos segundos.

En el año de 1980 se inician cursos especiales de formación femenina y así mismo se diseña un programa académico para la formación de los llamados «suboficiales de los servicios o profesionales». El Decreto 41 del 10 de enero de 1994 y el Decreto 132 del 13 de enero de 1995, que crean el Nivel Ejecutivo de la Policía Nacional, denominan al Instituto como «Escuela de Policía Gonzalo Jiménez de Quesada». 

En el año 1984, la Dirección General de la Policía Nacional, consciente de los problemas de orden y seguridad del país, mediante la Resolución 7174 organiza el Centro de Operaciones Especiales (COPES), acogido en las instalaciones de la Escuela, con la responsabilidad de incrementar la preparación técnica y física de unidades, a nivel nacional e internacional, para continuar la ardua e incansable lucha contra el secuestro, el narcotráfico, el narcoterrorismo y delincuencia organizada.

Para la institución Policía Nacional es consecuente observar la participación activa de la suboficialidad en la consolidación de los cimientos orgánicos a través de la historia. 

Al realizar una reflexión descriptiva del perfil histórico del suboficial como un solo cuerpo que integra al personal del Nivel Ejecutivo a partir del grado de subintendente, pretendo esbozar, a manera de puntuación, su desempeño profesional.

La jerarquía institucional está relacionada con la complejidad de comandar, dirigir y liderar al personal uniformado y no uniformado que integra la Institución; por consiguiente su desempeño se desarrolla en su ámbito, iniciándose con la designación como comandante de unidad básica de policía y proyectándose en la estructura organizacional en posiciones según su trayectoria, en los procesos de ejecución, control y supervisión; para dar fortaleza al cumplimiento y desarrollo de la política institucional, siendo en ciudades, municipios e inspecciones el representante institucional, y, en el orden administrativo, logístico y académico el eslabón ideal en los equipos de trabajo.

De hecho, el suboficial se considera esencial en la comunicación del nivel directivo y el operativo, porque cumple diariamente con el rol de supervisor. Realiza procesos de retroalimentación y aprendizaje continuo, afianza la doctrina y la ética profesional policial respecto a la eficiente, eficaz y oportuna actitud frente a la función que aquel demande del personal uniformado y no uniformado, como facilitador en la toma de decisiones conducentes a elevar la calidad de la función en la atención a la comunidad, también como vigilante de sus derechos y obligaciones.

Un antecesor, el señor Coronel Luis Javier Velásquez Abad, en su libro «Cuentos para reencuentros» obra publicada en el año 2005, evoca unas locuciones apropiadas a la ocasión, en palabras que me permito referenciar a continuación, como aporte al proyecto de vida elegido por este puñado de hombres y mujeres que conforman los mandos ejecutivos en nuestra Policía Nacional:

«Amigos de la cuadra, próximos colaboradores, oportunos servidores que generan realidades y sensaciones de seguridad en su recorrido, son los mandos medios de la Policía Nacional, quienes invitan a compartir en las calles, veredas y sitios de reunión tranquilidad y confianza.

Cabos segundos, conocedores de la comarca, los amigos del punto de encuentro, los encargados de la seguridad del sector; permiten que el ciudadano se sienta acompañado y capaz de ejercer sus actividades dentro de un clima de tranquilidad y posibilidades.

Cuando se encuentra a cabos primeros y subintendentes desarrollando acciones de Comando, se hacen patentes hombres y mujeres capaces de ejercer control sobre lo encomendado.

El ciudadano encuentra en los sargentos segundos e intendentes a servidores públicos capaces de enfrentar emergencias y dificultades a las que nunca se negarían por difíciles que puedan encontrar.

Fortaleza en las decisiones y definidos como los comandantes de la seguridad local, los sargentos viceprimeros e intendentes jefes, son los llamados a ser los Comandantes de nuestros municipios, integradores de sectores y buenos mediadores de conflictos, responden puntualmente por las problemáticas domésticas y las libertades individuales.

Destacado investigador, posicionador, son algunas de las características más importantes con las que se conoce a un mando, sargento primero, subcomisario, quien inspecciona y conjuga permanentemente los verbos hacer, crecer, respetar, corregir y disciplinar. Director acompañante del día a día, caracterizado como jefe capaz y escudero fiel de sus comandantes.

Sargentos mayores y comisarios, guardianes y defensores de la bandera, símbolo de lealtad, virtud y poder adquirido por la experiencia.

Hombres y mujeres que ejercen el mando en función del pueblo, signados para comandar la defensa territorial, administrar bienes y constituir- se en pilares de la democracia local.

El texto pretérito, brinda un abanico de posibilidades pertinentes y adecuadas para la ocupación de cargos por parte de la suboficialidad institucional; resta entender y comprender hasta qué punto, dentro del ideal de ser, se presente el ser.

Con la sanción presidencial de la Ley 62 de 1994 por medio de la cual se origina el Nivel Ejecutivo en la Policía Nacional de Colombia, con el fin de profesionalizar la Institución en general y los mandos medios en particular, se inicia un nuevo ciclo al interior institucional.

El ideal de los gestores del cambio, radicaba en subir los niveles jerárquicos de manera paralela a los académicos, para ofrecer de tal manera una mejor calidad en la prestación del servicio a la comunidad.

Al implementarse el Nivel Ejecutivo, como una exigencia en el mejoramiento del profesional de policía, se observaron diferentes puntos de vista por parte de los antiguos suboficiales, algunos de los cuales continuaron con el propósito de culminar su carrera en el grado de sargentos mayores; otros suboficiales observaron en la dinámica institucional una oportunidad de cambio y emprendieron el reto del posicionamiento de una nueva estructura jerárquica que no desconoce el legado de la suboficialidad, su rol y autoridad, homologándose en grados y competencias.

No se escapa a la historia, y con mayor razón, tratar de describir apartes que nos permitan entender las diferentes circunstancias, motivo del fortalecimiento continuo institucional; el considerar las falencias notorias en el personal de agentes y el mismo personal no uniformado, que al cumplir con los requisitos exigidos en la ley se homologara con el ingreso al Nivel Ejecutivo, y en los cuales quedara un vacío en la formación del ejercicio del mando y dirección, que contradice sus perfiles académicos, técnicos y profesionales, los cuales son igualmente fortalezas para el proceso de profesionalización técnica.

La Policía Nacional, en busca del profesional ideal, asume la formación, capacitación y entrenamiento de sus integrantes, con miras a promover en ellos los conocimientos y competencias que necesitan para el cumplimiento de sus funciones y de las misiones, procedimientos y tareas propias de su profesión.

Es el caso de la Escuela de Suboficiales, instituto de educación superior que me honro en dirigir y desde donde, con generosidad y aprecio, damos la más cordial bienvenida a los honorables miembros de la Academia Colombiana de Historia Policial, a nuestros invitados especiales y a quienes nos visitan y comparten con nosotros el entusiasmo de estos cincuenta y siete años de historia.

La gran mayoría del personal uniformado está integrado por el Nivel Ejecutivo, en sus diferentes grados, desde patrullero hasta comisario. Se está apreciando así un 61% del total de la población activa de la Policía Nacional de Colombia (según parte geonumérico de la Dirección de Talento Humano-enero 2007), lo cual constituye, una ardua y beneplácita responsabilidad para la Escuela, comprometida en los procesos de capacitación, actualización y educación continuada de los mismos.

La óptica académica se refuerza a posteriori, al confrontar los resultados de apreciación de las diferentes evaluaciones curriculares que se realizan en cada una de las cohortes desarrolladas durante los ciclos programa- dos y teniendo presente el diseño de los planes, programas y propuestas de mejoramiento con el fin de adecuar el Nivel Ejecutivo con respecto a su mando y dirección frente a las necesidades sociales en general e institucionales en particular.

La necesidad sentida, en primer lugar, desde la Dirección de la Escuela por su responsabilidad directa de orientar y direccionar todos los procesos de capacitación; así como también las fases de concursos y cursos de profesionalización para la gestión policial, es la de alcanzar el deber ser académico desde la transversalidad del ser más humano, en la interpretación y aplicación de los Derechos Humanos.

En razón de lo anterior, me permito compartir con ustedes las apreciaciones técnico pedagógicas que apuntan a un horizonte prospectivo del perfil histórico del suboficial en la Policía Nacional.

Del contenido esquemático propuesto para la educación mediante la Ley 115 de febrero de 1994, podemos destacar que los factores más relevantes en la formación de un profesional, son los que tienen relación con los procesos formativos, puesto que se ha hecho una clara distinción entre los aspectos esenciales para la educación de los seres humanos y ellos son:

Los procesos cognoscitivos que se refieren a la formación del intelecto, de las capacidades de adquisición, búsqueda y generación de conocimientos científicos, tanto del área social como del campo de la naturaleza y la tecnología; este aspecto es flexible, no puede ser adquirido de una vez para siempre, su desarrollo avanza de acuerdo con el proceso científico, técnico, y siempre es posible lograr su incremento mediante la instrucción y la capacitación.

Todas las carreras profesionales tienen la dinámica de cambio, del incremento de los conocimientos; unos adquiridos decenios atrás, pueden ser reemplazados por otros de acuerdo con el avance de la investigación, la tecnología, porque los conocimientos no son definitivos, son hipotéticos y ciertamente tentativos.

Los procesos formativos han hecho distinción para destacar que en la formación integral de la persona, son más importantes los procesos de capacitación de la estructura de la personalidad que los propios conocimientos adquiridos; por ejemplo: si una persona mediante un adecuado proceso de formación adquiere el hábito de querer aprender, siempre tendrá ventaja sobre una persona que habiendo aprendido algo una vez no lo revisa permanentemente, ni lo perfecciona; por lo tanto la personalidad se estructura de manera lógica sobre capacidades naturales, sobre hábitos y procesos formativos, sobre los cuales se levanta el edificio siempre cambiante del conocimiento y de la técnica.

En nuestro Instituto, hemos tenido a bien desde lo humano, proponer un perfil que históricamente se adecue a los requerimientos sociales e institucionales, porque puede ocurrir que en la educación de una persona son insustituibles elementos cognoscitivos y procesos formativos, es necesario conjugarlos para obtener un perfil; no obstante la suma mecánica de estos elementos no es suficiente si no contamos con un enfoque específico sobre la profesión que pretendemos ofrecer para cumplir con los requisitos que exige una educación superior; hemos dicho que de acuerdo con el papel jurídico, político, social y cultural que se le asigna a la Policía Nacional, sus miembros, su comunidad profesional, docente y operativa está encaminada a formar un hombre y mujer con las notas de ser un profesional educador y líder de la comunidad, garante de la paz, la convivencia y los Derechos Humanos: nuestro suboficial de la Policía Nacional de Colombia.

Una vez definido el propósito, en el fundamento de la profesionalidad policial, podemos conjugar los elementos cognoscitivos, formativos y tecnológicos capaces de conducirnos a la obtención de un profesional de tal naturaleza.

El suboficial de la Policía en su calidad de miembro de la institución, debe tener una conciencia acrisolada, ya que esta misión debe ser únicamente desempeñada por hombres y mujeres que aprestigien su autoridad con un comportamiento incorruptible y ejemplarizante, que los distinga de los demás ciudadanos, y los obligue con su proceder a respetarlos, a confiar en ellos, a dignificarlos y a no mancillarlos jamás.

Su conducta privada y su actuar profesional deben desenvolverse sin ostentaciones, sin alarde y sin emplear innecesariamente modales de severidad, sin expresiones de prepotencia y, ante todo, con un alto grado de disciplina, honestidad, prudencia, lealtad y criterio.

Debo resaltar la importancia que para la Institución tiene el estamento de los suboficiales en su generalidad, que ante el número insuficiente de oficiales, desempeñan con altura y éxito cargos y misiones de responsabilidad dentro del organigrama institucional a nivel nacional. 

De ello amerita mencionarse: la actuación en la «Policía Militar», creada en el año 1952 con 3 batallones, para solucionar problemas de orden público en los departamentos de Tolima, Boyacá y Llanos Orientales. Allí varios ofrendaron sus vidas en la misión de mantener el orden jurídico del país. Igual actitud de espíritu profesional dieron en la creación y afianzamiento de las nuevas especialidades como las de Policía Vial, de Ferrocarriles y Protección Juvenil. También algunos suboficiales, con el máximo grado en el escalafón y previo el lleno de requisitos, fueron ascendidos al grado de tenientes, otros fueron enviados al exterior a especializarse en diversas áreas del servicio en el campo deportivo y en diferentes disciplinas. Igual- mente sobresalieron, y deben mencionarse los nombres de: Luis Eduardo Jiménez, Manuel Cabrera, Francisco Muñoz y Benjamín Jiménez.

En mención especial quiero recordar y destacar en el devenir histórico institucional, el nombre de un suboficial que ha dejado huella imborrable en este claustro; el inolvidable Sargento Mayor Luis Alberto Torres Huertas, llamado «El Sargento de los Niños», creador y promotor de la Policía de Protección Infantil, hoy Policía de Infancia y Adolescencia; servicio que tantas satisfacciones ha dado a la sociedad y a la Institución.

Así mismo, se dio la organización del Club de Suboficiales, por parte del Sargento Mayor don León Pío Acosta; la creación de la fiesta grande de los boyacenses, «El Aguinaldo Boyacense», por el gran visionario y hombre de amplia proyección el Sargento Primero Carlos Julio Umaña Torres, y la composición del Himno oficial de la Escuela de esta categoría Gonzalo Jiménez de Quesada, cuyo autor de la letra es el Sargento Primero Pablo Emilio Beltrán.

Con la anterior remembranza, producto del estudio juicioso y el apoyo de algunos colaboradores inquietos por la formación, capacitación y actualización de los suboficiales de la Policía Nacional, quiero invitar, motivar y comprometer a seguir recopilando antecedentes que permitan construir un futuro perfil, cada vez mejor, de nuestro mando ejecutivo institucional.

Para finalizar, quiero expresar mis más sinceros agradecimientos a la Academia Colombiana de Historia Policial, por la oportunidad que me brindó para compartir algunas de las apreciaciones y acciones emprendidas en busca de la excelencia en el desempeño de nuestro suboficial..."

 

sábado, 20 de febrero de 2021

PRIMER REGLAMENTO PARA LA DISTRIBUCIÓN, CONSERVACIÓN Y USO DEL VESTUARIO DE LOS MIEMBROS DE LA POLICÍA NACIONAL




PRIMER REGLAMENTO PARA LA DISTRIBUCIÓN, CONSERVACIÓN Y USO DEL VESTUARIO DE LOS MIEMBROS DE LA POLICÍA NACIONAL

Artículo 1º. El recibo del vestuario, del correaje y de las demás prendas del uniforme adquiridas para el servicio de la Policía, se verificará por el Intendente de la misma, para los efectos del Decreto 1668 de 30 de septiembrede 1916 “Por el cual se reglamenta el manejo de los bienes de propiedad del Estado, que prestan servicio en la Policía Nacional”.

 Articulo 2º. Siempre que el Intendente reciba de un contratista elementos contratados, procederá a examinarlos uno a uno en vista del contrato respectivo y de los modelos que aquél haya depositado, a fin de cerciorarse de que todos se ajustan estrictamente a lo estipulado, tanto en la calidad como en la confección y en las dimensiones y demás condiciones. Las prendas que no reúnan tales condiciones serán rechazadas y puestas a disposición del contratista, y las que sean admitidas se pasarán por el Intendente a una junta compuesta del subdirector, el Inspector General y tres Comisarios Jefes, presidida por uno d ellos primeros, en la cual actuara como secretario el de la Subdirección o la Inspección general, quien llevará los libros de actas y de recibos que sean necesarios.

Articulo 3º. Recibidas las prendas por la junta, procederá a distribuirlas según las necesidades del servicio, previo recibo de los jefes respectivos, quienes a su turno lo exigirán al personal subalterno que deba usarlas.

Articulo 4º. El Intendente levantará acta del examen de las prendas, y en ella dejará constancia clara y precisa de las que hayan sido aceptadas y de las que no lo hayan sido, expresando los motivos de rechazo de estas últimas.

El acta será firmada por el Intendente, su secretario y el contratista o su representante, si estuviere presente, y de ella se pasará copia a la Dirección General.

Articulo 5º. Los Comisarios Jefes pasarán a la Subdirección, al fin de cada trimestre, una relación de las prendas probables que su personal haya de necesitar en el cuarto trimestre. Así, por ejemplo: en la relación de marzo pedirán las prendas que necesiten en los meses de octubre, noviembre y diciembre; en la de junio, las de enero, febrero y marzo; en la de septiembre, las de abril, mayo y junio, y en la de diciembre, las de julio, agosto y septiembre.

Articulo 6º. A toda prenda se le fijará su duración por la Junta, asesorada de un perito, teniendo ene cuenta el uso que de ella debe hacerse, y la clase de servicio a que se le debe destinar.

Articulo 7º. La duración de las prendas se dividirá en tres periodos, que se llaman primera, segunda y tercera vidas. Las primeras y la segunda equivalen cada una a la cuarta parte de la duración fijada, y la última, a la mitad de ésta.

Articulo 8º. Para el actual uniforme fijase la siguiente duración:

UNIFORMES DE COMISARIOS

De parada. Pantalón, levita y gorra, dieciocho meses…18 meses
Sable, doce años………………………………………..12 años
De cuartel. Pantalón, dormán y gorra .………………....01 año

UNIFORMES DE AGENTES

De parada. Pantalón, levita y casco, dieciocho meses…18 meses
Cinturón y biricú, cuatro años…………………………04 años
Florete, dieciocho años………………………………...18 años
De cuartel. Guerrera, pantalón y gorra, un año………..01 año
 Cinturón, cartucheras y portatahalí, cinco años………05 años

Artículo 9º. El Comisario o Agente que por abandono en la conservación de sus prendas las deteriore prematuramente, pagará el deterioro que hayan sufrido, cuyo valor se fijará por un perito nombrado por la Dirección General, teniendo en cuenta el periodo de vida en que las prendas se encuentren.

Articulo 10º. Cuando una prenda sea destruida, inutilizada o deteriorada al prestar socorro en un incendio, inundación o reyerta o en otro asunto del servicio y por causa de éste, será repuesta o reparada por el Gobierno, pero para esto es necesario que el jefe respectivo eleve el parte detallado de lo ocurrido y que los hechos se comprueben en la información testificada que por orden de la Dirección practicará un Comisario de otra División.

Artículo 11º. Los uniformes que dejen los individuos dados de baja y que necesiten ser reparados, limpiados y desinfectados, pasarán al taller de sastrería con tal objeto.

Artículo 12º.   Cuando el Comisario o Agente haya conservado su vestuario en buen estado durante todo el tiempo que éste tenga fijado de vida oficial, les será cedido como premio a su esmero y limpieza. La concesión de esta gracia corresponde al Director General, en vista del informe y propuesta del respectivo jefe de la división o del Subdirector General o Inspector General.

Parágrafo. Los demás uniformes y las prendas que, al ser dados de baja por haber terminado su vida oficial, estén todavía en condiciones de servicio, pasarán al taller de sastrería para ser lavados, cosidos y desinfectados y se destinarán a los individuos de nuevo ingreso durante el periodo de enseñanza y observación de estos.

Articulo 13º. Los uniformes de cada Agente tendrán un número de orden y con él serán marcados todas las prendas que los constituyen. Cada una de éstas llevará, además, la indicación del día, mes y año en que han sido puestas en uso, en cifra. La numeración será en orden continuo, principiando por la División Central.

Artículo 14º. A cada clase de uniformes se le llevará su historial, conforme a un modelo que se distribuirá, y al respaldo de éste se anotarán las adjudicaciones e incidencias que las prendas sufran.

Artículo 15º.  Ninguna prenda podrá ser usada sin que antes haya sido sellada por el Jefe respectivo, como sen indica en el artículo anterior, y sin que dicho jefe haya visto personalmente que ella se acomoda al cuerpo del individuo que va a usarla.

Artículo 16º. Cunado un Comisario o Agente quiera usar prendas adquiridas por su cuenta, está obligado a someterlas previamente al sello del Jefe, quien no lo pondrá en ningún caso hasta no cerciorarse de que ellas cuadran bien con su dueño y de que ajustan estrictamente al modelo reglamentario, tanto en la tela como en el color, en la forma y en la medida.

Artículo 17º. Al entregar una prenda sellada se notificará a su poseedor la prohibición de recortarla o variarla en cualquier forma. El individuo que falte a esta prohibición pagará lo que cueste volver la prenda a su estado primitivo.

Artículo 18º. Es absolutamente prohibido asimismo agregar al uniforme adornos, insignias, luto o cualquiera otra prenda que haga variar el modelo ordenado. Sólo está permitido el guante de luto fuera de los actos del servicio.

Artículo 19º. El Jefe de la División, los Comisarios y clases, pondrán especial cuidado en la revista de las prendas para evitar que éstas sean deterioradas prematuramente o reformadas y de toda falta a este respecto darán cuenta.

 Artículo 20º. Los mismos Comisarios y clases vigilarán que ningún individuo salga del cuartel con prendas que sean reglamentarias o que no correspondan al día y al servicio, y serán responsables de las infracciones que en este sentido se comentan.

Artículo 21º. En cada cuartel ser mantendrá fijado en sitio visible un cuadro que explique el numero de prendas que constituyen cada clase de uniforme, y al pie se darán indicaciones sobre la manera de mantenerlos aseados y de corregir los defectos inherentes a su uso.

 Artículo 22º. Ningún individuo que vista uniforme puede llevar por la calle botella, bultos u otros objetos, con la única excepción de expedientes oficiales de poco volumen o frasco de medicina convenientemente envueltos.

 Artículo 23º. Oportunamente se repartirá la cartilla de uniformes que fija la forma, color, las dimensiones y la clase de las prendas, así como el uso que ha de hacerse de ellas. En la misma cartilla se indicará el uniforme con que han de practicarse los diversos servicios.

Parágrafo. Como en la misma cartilla se dispondrá que el calzado debe ser enterizo, negro y de cuero de becerro, se concede a los Comisarios y Agentes un plazo máximo de tres meses, contados desde el 1º de diciembre de 1916 para terminar el calzado que en la actualidad tengan en uso y que no se ajuste a esas condiciones. Los Comisarios Jefes harán saber que desde este momento es prohibido comprar calzado diferente del modelo indicado.

Artículo 24º. Desde el día 2 de enero de 1917, usará la Policía Nacional de Bogotá el uniforme de diario recientemente distribuido al personal de la misma, en los días y actos que se mencionan en las instrucciones que se publican más adelante, las cuales no pueden ser alteradas en manera alguna sino por el Director General o por el Inspector General, en ausencia del director.

 Artículo 25º. Los Oficiales de guardia de los cuarteles de esta Institución impedirán en absoluto que por ningún motivo salga a la calle Agente alguno vistiendo otro uniforme que el del día, ni usando prendas antirreglamentarias. A ellos se les exigirá estrecha responsabilidad de cualquier infracción que se cometa en este sentido.

 Artículo 26º. Queda absolutamente prohibido usar para nada el uniforme de diario que hasta ahora ha venido vistiendo la tropa, cuyas prendas serán entregadas al Intendente en las siguientes fechas del mes de enero próximo.

La División Central, el día 3.
La primera División, el día 4.
La segunda, el día 5.
La tercera, el día 6.
La cuarta, el día 8
La quinta, el día 9.
La sexta, el día 10.
La séptima, el día 11.
La octava, el día 12.

Artículo 27º. El Intendente, asesorado por el personal de la Secretaría, revisará la ropa entregada y separará la que todavía pueda usarse decorosamente, para proceder con ella en la forma en que ordena el parágrafo del articulo 12 de este reglamento sobre distribución, conservación y uso del vestuario. A las prendas que resulten inservibles, les mandará arrancar los botones, que después de limpios conservará en el almacén.

INSTRUCCIONES

Artículo 28º. Con el objeto de conseguir que los funcionarios uniformados del Cuerpo de Policía salgan en todo caso de sus cuarteles con la más absoluta uniformidad, se fijan a continuación las prendas que constituyen cada uniforme, así como los días y actos en que éstos han de usarse:

UNIFORME DE GALA

Lo constituyen la levita y el pantalón negro, el casco, los guantes blancos, el cinturón de charol negro y la espada.

UNIFORME DE DIARIO

Está constituido por la guerrera y el pantalón azul tina, la gorra de plato y el bolillo. Loa Agentes de Primera Clase llevarán, en ves de bolillo, el cinturón negro y la espada. Durante la noche podrán usar los Agentes, para el servicio, el capote o la capa reglamentaria.

Los Agentes de Segunda y Tercera Clase no llevarán bolillo cuando no estén de servicio.

DÍAS Y ACTOS EN QUE DEBE USARSE CADA UNIFORME

Se usará el de gala: para las formaciones y paradas, grades solemnidades religiosas, militares, cívicas, académicas y teatrales, así como en los actos de sociedad donde asista el Excelentísimo señor Presidente de la República o donde los concurrentes vayan de etiqueta. También se vestirá este traje todos los domingos, días festivos y fiestas nacionales.

Se usará el uniforme de diario: todos los días de servicio, tanto para aseo como para las instrucciones y servicios no marcados en el párrafo anterior.

Los señores Comisarios, Jefes y los Oficiales de guardia serán responsables de toda infracción que se cometa respecto a esta orden.

Artículo 29º. Los Oficiales de Servicio revistarán la tropa que van a sacar para el mismo, y no tolerarán su más estrecha responsabilidad, que ningún Agente vista otro uniforme que el marcado, ni se use prendas antirreglamentarias.

Artículo 30º. Con el objeto de sostener la ropa en el mejor estado, los señores Comisarios Jefes procurarán que los individuos no la usen dentro d ellos cuarteles, en horas de descanso.

REGLAS PARA LA CONSERVACIÓN Y LIMPIEZA DE LAS PRENDAS

Artículo 31º. Queda terminantemente prohibido alterar las formas y dimensiones de las prendas, así como añadirles botones, emblemas o agremanes.

Artículo 32º. Cuando las prendas sufran desgarros o descocidos de alguna importancia, serán arregladas por el personal de la sastrería del Cuerpo de Policía.

Artículo 33º. Las pequeñas roturas o descocidos serán recompuestos por orden y cuenta del mismo Agente que usa las prendas, pero a condiciones de presentarlas al Comisario de su Subdivisión para que éste apruebe o desapruebe lo hecho.

 Artículo 34º. El taller de sastrería se encargará también de arreglar las prendas a la medida de los individuos a quienes se les adjudiquen.

Artículo 35º. La limpieza de las prendas se hará siguiendo las indicaciones que se expresan a continuación, facilitadas por un técnico.

INDICACIONES PARA LA LIMPIEZA DE LAS PRENDAS

Para limpiar los cuellos, bocamangas y bolsillos que estén sudados, se tomará un cuarto de litro de agua, donde se echarán tres cucharadas de amoniaco líquido. Empapando ligeramente en esta preparación un trapo blanco, limpio, se frotará la parte sudada. Inmediatamente se formará una espuma que hay que quitar con alguna fuerza para que salga la humedad que contenga el paño. Si la mancha de sudor no ha salido a la primera vez, puede repetirse la operación hasta tres o cuatro veces. Una vez hecho esto, se pasará por el cuello o parte manchada un lienzo limpio mojado en agua clara.

Manchas de grasa en el paño

Debajo de la parte manchada del paño se coloca un trapo, después se frota la mancha con un cepillo impregnado de bencina o gasolina. La mancha pasará al trapo que se puso debajo.

Manchas de sustancias alimenticias

Para quitar esta clase de manchas se frotará la parte manchada con un cepillo impregnado de una mezcla de agua limpia y alcohol impotable por partes iguales.

Manchas de aceite

Cúbrase de polvo finísimo de yeso o creta una hoja de papel de estraza. Colóquese encima la parte del tejido manchada, cubriéndola también con el mencionado polvo, y sobre éste, otro papel de estraza con una plancha encima. Al día siguiente la mancha no existirá. Si se trata de manchas antiguas, échese sobre ellas una gota de aceite antes de empezar la operación, y al día siguiente, después de bien cepillado del polvo, se le dará una frotación con bencina.

 Manchas de barniz, pintura y alquitrán

Se quitan estas manchas con esencia de trementina pura. Ordinariamente basta una sola aplicación para obtener buen resultado.

Manchas de cera y de esperma

Se coloca la parte manchada entre dos papeles de estraza y se pasa por encima de ellos una plancha caliente. Más sencillo y mejor es frotar dichas manchas con un cepillo empapado de alcohol impotable.

Manchas de grasa en los sudaderos de los cubrecabezas

Límpiese éstos con una muñequilla dura impregnada de esencia de trementina o de gasolina. También puede usarse el alcohol rectificado o la bencina.

Notas

A falta de cepillo se podrá frotar las manchas con un pedazo de paño, si puede ser, del mismo género que el de la prenda manchada, o lo más parecido que se pueda.

Otra

Tanto el amoniaco como la bencina, la gasolina, el alcohol y la esencia de trementina son disolventes de las distintas materias de que se componen las manchas; pero el amoniaco sólo debe usarse cuando los cuellos o prendas están muy grasientas, dejando las otras para las manchas menos importantes.

Los artículos y las indicaciones anteriores estarán colocados constantemente en un sitio muy visible de los dormitorios y de las guardias para que puedan ser consultados en tofo momento por el personal policial.

(Publicado en el articulo 8904 de la orden del día 30 de diciembre de 1916 firmada por el Director de la Policía Salomón Correal D.)

 Fuente: tomado de la Revista de la Policía Nacional  edición 42 , paginas 35 a 39, publicada en el mes de junio de 1919.