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miércoles, 2 de septiembre de 2015

Génesis de la Oración Patria






Al igual que las historias del escudo, la bandera y el himno de la Policía Nacional de Colombia ya referidos en mi blog, considero importante hablar ahora de la génesis de la Oración Patria; oración muy significativa no solo por los miembros de las fuerzas militares y de policía, sino también para todos los colombianos los cuales en algún instante de sus vidas la han rezado.

Por lo tanto, en agradecimiento a la emotividad que me causa en lo personal entonar su canto, quiero exaltar la memoria de su autor, Monseñor Pedro Pablo Galindo Méndez, quien en su momento fue capellán militar en la guerra con el Perú y capellán militar del Ejército .

Antes de profundizar sobre el tema de la Oración Patria, hablare un poco de como nace la figura del capellán castrense, por lo tanto primero hablare de la Época de la Independencia donde encontramos Religiosos y Clero Regular, que imbuidos del Espíritu de Libertad recibido de Vitoria en la vieja España sembraron en los Criollos el anhelo de salir de la esclavitud y forjar una patria soberana y libre. 

Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander, José Maria Córdoba y Antonio Nariño en sus batallas libertadoras contaron no sólo con la asistencia espiritual, sino también con el apoyo de párrocos de los pueblos por donde pasaban llevando en su pobreza sólo la riqueza de su anhelo de libertad, comida y ropa que los fortaleciera en el paso por los páramos camino a la Batalla del Puente deBoyacá, que selló para siempre la libertad y rompió las cadenas opresoras del Imperio Español. 

Oleo de la Batalla del Puente de  Boyacá

Ahora bien, la figura del capellán castrense acompañando a los ejércitos entró al Nuevo Reino de Granada con el acto militar de la conquista , y halló  expresión en la primera misa celebrada en la altiplanicie bogotense por el padre dominico Fray Domingo de Las Casas, capellán de las fuerzas de Gonzalo Jiménes de Quesada.

El esquema se mantuvo a lo largo de la guerra de Independencia, muchas veces con curas guerreros que dejaban de lado el fusil para oficiar los sacramentos, caso admirablemente personificado por Fray Ignacio Mariño, dominico nacido en Chocontá, que se alistó desde el primer momento en las filas republicanas, militó en las guerrillas de Tame y Betoyes en Casanare después de la caída de la Primera República, hizo las campañas de 1816 hasta 1819, alcanzando el grado de Coronel tras batallar como un infante con la división de Vanguardia en Paya, Gámeza, Bonza, Vargas y Boyacá, sin descuidar sus funciones de capellán. Bolívar lo condecoró con la Orden de los Libertadores y lo hizo asignar al curato de Nemocóm, donde murió en 1821.


Orden de los Libertadores
Fray Ignacio Mariño












Desarrollos similares tuvieron lugar en las guerras civiles del siglo XIX, sin que se contase con una organización castrense en las fuerzas revolucionarias. 

El Ejercito del rey sí la trajo con las fuerzas expedisionaria de Morillo, pero la tradición se perdió en medio de revoluciones y levantamientos, donde miembros del clero solían tomar partido, a veces al estilo de Mariño, otras dedicados a su función estrategicamente religiosa.


Pasados los años, aparece la persona del Excelentísimo Monseñor Bernardo Herrera Restrepo, Arzobispo de Bogotá, a quien la patria y nuestras Fuerzas Armadas, muy especialmente el Ejército, le deben muchísimo.

Monseñor Bernardo Herrera Restrepo



Él figura, junto con el General Rafael Reyes y el General Rafael Uribe Uribe, como fundador de nuestra Escuela Militar de Cadetes General José María Córdova. Cuenta la tradición  que ante la carencia de dineros del estado para cancelar el profesorado de la Escuela Militar, estos fueron cubiertos por la Arquidiócesis de Bogotá mientras el Gobierno obtuvo los fondos correspondientes.


General Rafael Uribe Uribe



General Rafael Reyes

El siglo XIX, trajo consigo Sacerdotes celosos y buenos, cuyo único lema era sembrar el Evangelio en los nativos acompañaron nuestros Ejércitos y conservaron en esos puñados de héroes la fe en Cristo y el amor a María. 

Mas tarde, brillando con luz propia, el ilustre Doctor y Presbítero Pedro Pablo Galindo Méndez, sacerdote de la Arquidiócesis de Bogotá y reconocido orador sagrado, dedicaba su inteligencia y ministerio sacerdotal al servicio del Ejército, al cual acompañó a los expedicionarios en la guerra con el Perú.

Inolvidable para los expedicionarios al Amazonas fue el acto de bendición de las armas oficiado por Galindo sobre la cubierta del Buque "Boyacá", reunida la flotilla aún en aguas brasileñas a la víspera de la toma de Tarapacá, y la arenga patriotica que hizo estremecer a las tropas dispuestas al combate.


Buque Boyacá



Terminado el conflicto, el servicio religioso castrense comenzó a tomar forma. El padre Galindo, que había sido ascendido a Capitán y ocupaba de nuevo la capellanía de la Escuela Militar de Cadetes.

Todavía resuenan en el campo de paradas de la escuela sus discursos con motivo del juramento a la bandera cada primero de junio. Más tarde fue nombrado como capellán general de las Fuerzas Armadas en 1949; desde dicho cargo, se encargó de dotar de Capellanes a las Unidades y organizar la asistencia espiritual en las tropas a lo largo y ancho del País, a tal punto que para el 13 de octubre del mismo año la Sagrada Congregación Consistorial creó el Vicariato Castrense de Colombia, nombrando como Vicario al Arzobispo de Bogotá en ese entonces el Excelentísimo Señor Ismael Perdomo en virtud del articulo 20 del Concordato entre el Gobierno de Colombia y la Santa Sede.



Hasta entonces las capellanías de los cuerpos de tropa eran atendidas por sacerdotes designados por los respectivos obispos y nombrados por el Ministro de Defensa.

Monseñor Pedro Pablo Galindo siguió al frente de las Capellanías durante los periodos de los Señores Cardenales Arzobispos de Bogotá: Crisanto Luque y Luis Concha Córdoba; El Cardenal Aníbal Muñoz Duque tomo las riendas del obispado a la par que el Cardenal Mario Rebollo Bravo. 


Cardenal Aníbal Muñoz Duque

En 1.986 El Papa Juan Pablo II expidió una nueva legislación con la Constitución “Spirituali Militum Curae” y pasó a los Vicariatos Castrenses a ser Obispados Castrenses con Obispo propio. 

Grandes Obispos como Monseñor Víctor Manuel López Forero a quien le tocó darle la organización de Diócesis, expedir los Estatutos aprobados por Roma, e impulsar el nuevo Obispado, Lo sucedió Monseñor Álvaro Raúl Jarro Tobos quien en pocos años sostuvo la Organización e impulsó el ya creado Seminario Castrense. 

Llegado en el 2.001 Monseñor Fabio Suescún Mutis, Obispo evangelizador por excelencia, impulsó la pastoral en sus diferentes vertientes, dando prioridad a la evangelización, colocando al Obispado Castrense de Colombia como uno de los mejores de América y del mundo. 

La Iglesia Castrense de Colombia siente satisfacción por la misión cumplida en casi 200 años de existencia y a sesenta y cinco de haber sido reconocida por la Santa sede, como Vicariato Castrense y hoy Obispado igual a las diócesis con 180 parroquias a lo largo y ancho del País. 

Esta es la obra de Dios en esta porción de la Iglesia a quien Él ha regalado Pastores solícitos y buenos que sólo anhelaron y anhelan hoy que Cristo Jesús, sea conocido, amado e imitado. 

Breve Biografía del Presbítero Pedro Pablo Galindo Méndez.


Nació en Facatativa – Cundinamarca el 26 de julio de 1890. Realizó sus estudios de secundaria en el Seminario Menor de Bogotá y los de Filosofía y Teología en el Seminario Mayor de San José de Bogotá. 

Fue ordenado presbítero el 28 de octubre de 1914 para el servicio de la Arquidiócesis de Bogotá, por el Excmo. Mons. Bernardo Herrera Restrepo, Arzobispo de Bogotá. 

6 julio 1914 Colaborador en la Parroquia de El Peñón – Cundinamarca.
21 mayo 1915 Párroco en San Bernardino de Bosa.
3 febrero 1921 Párroco en Nuestra Señora del Carmen – Gutiérrez.
1929 Capellán del Panóptico de San Diego – Bogotá.
1930 Capellán de la Escuela Militar.
1933 Capellán en le Flota del Amazonas durante el conflicto con el Perú. 
1949 Capellán General del Ejército de Colombia.

Nombrado prelado de Honor de Su Santidad Pablo VI, el 20 de febrero de 1964.  

Monseñor Galindo ostentó el Grado de Coronel y al final de sus días el Gobierno Nacional, le otorgó el Grado de Brigadier General Honorario el 7 de diciembre de 1973. 

Falleció en Bogotá el 1 de abril de 1974 y sus restos descansan en la cripta de la parroquia del Espíritu Santo.

Cuánto le debemos: la Capilla de la Escuela Militar de Cadetes, la Iglesia del Espíritu Santo, la hoy Catedral Castrense, la capilla de la Escuela de Cadetes de la Policía Nacional “General Francisco de Paula Santander”, y muchas otras capillas y templos que se construyeron bajo su dirección e influencia. Monseñor Galindo creó las capellanías Generales de las Fuerzas militares y de la Policía Nacional, la Oración Patria y la letra del Himno de la Escuela Militar, también son de su autoría. 

Texto de la Oración Patria.


Colombia patria mía
Te llevo con amor en mi corazón,
Creo en tu destino
y espero verte siempre Grande,
respetada y libre.
En tí amo todo lo que me es querido;
tus glorias, tu hermosura, mi hogar,
las tumbas de mis mayores,
mis creencias, el fruto de mis esfuerzos
y la realización de mis sueños.
Ser hijo tuyo, es la mayor de mis glorias.
Mi ambición más grande
es la de llevar con honor
el título de Colombiano,
y llegado el caso,
Morir por defenderte.

Amen



Busto del Presbítero Pedro Pablo Galindo Méndez




http://obispadocastrensecolombia.org/noticias.shtml?apc=t--4;1;-;-;&x=2878

jueves, 13 de noviembre de 2014

Historia del Himno de la Policía Nacional de Colombia



























Como antecede en los textos de las anteriores compilaciones históricas publicadas en este blog, tratare de iniciar esta gran historia sobre la génesis del Himno de la Policía Nacional de Colombia, hablando del origen etimológico del vocablo "Himno".

Este vocablo se deriva del idioma griego ὕμνος (hymnos) y pasó a casi todas las lenguas de Europa en un mismo sentido o significación. Un himno es un canto o texto lírico que, expresa sentimientos positivos, de alegría y celebración. 

En un principio fue una composición coral, para después perpetuarse como género de poesía latina en la Edad Media. 

Es además la representación musical o literaria de un acontecimiento tan elevado que produce la necesidad de plasmarlo en música o texto.

Un himno puede estar dedicado a Dios, a un dios, un santo, un héroe o a una persona célebre.

También puede estar dedicado a celebrar una victoria u otro suceso memorable o a expresar júbilo o entusiasmo. Asimismo puede ser una composición musical que identifica a una colectividad, una región, un pueblo o una nación y que une a quienes la interpretan. 

Estos últimos himnos suelen ser, o bien marchas, o bien poemas líricos. Las marchas suelen festejar victorias militares.

Historia

Bajo una comprensión histórica, los himnos son una de las formas poéticas, más antiguas que existen. Estos surgen con las antiguas civilizaciones, quienes creaban himnos o composiciones corales, las cuales eran cantadas en alabanza a los dioses de estas. 

Parte de estas civilizaciones son la griega, principalmente, como también la romana. Quienes, antes del nacimiento de Cristo, ya elaboraban y cantaban himnos, en agradecimiento a favores cumplidos, por sus dioses. 

Incluso, hasta el día de hoy, muchas veces se pueden entender como himnos, las alabanzas que se exaltan al Dios al cual profesan los cristianos y católicos en general.

Entre los himnos más antiguos se encuentran los himnos reales sumerios (finales del III milenio a. C.), el Gran Himno a Atón, compuesto por el faraón Ajenatón en el Antiguo Egipto, los Vedas, una colección de himnos en la tradición del hinduismo, los salmos, una colección de canciones del judaísmo, los Gathas, himnos en honor a Ahura Mazda y el himno de Ugarit.




Arcilla que conserva un himno real sumerio dedicado
Iddin-Dagan(Museo del Louvre).



Himno a Atón en jeroglíficos.
Los Vedas libros sagrados del Hinduismo



Los Gathas

Aura Mazda Dios con alas

Himno de Ugarit


En la imagen se observa otra de las piezas de música escrita más antigua: un canto religioso grabado en el sistema cuneiforme hurrita. Fue descubierta en Siria a comienzos de los años 50, durante las excavaciones efectuadas cerca de la antigua ciudad de Ugarit, y descifrada en 1972.



Tableta Hurrita
Esta tableta Hurrita de aproximadamente el año 1250 a. C. Muestra un sistema de notación musical más desarrollado, pero continuaba siendo una indicación para la interpretación.




Las cuatro primeras líneas muestran la letra de la canción, que incluye la frase “amado de mi corazón” y referencias a dioses y diosas; las seis siguientes contienen instrucciones para su ejecución, que constituyen el equivalente de la notación musical. Esta pieza, escrita hacia el 1800 antes de Cristo, hace al próximo Oriente el lugar de nacimiento de la música occidental.



La parte superior, muestra el texto de un himno hurrita. La inferior, marcada en rojo, contiene una serie de números, nombres de las cuerdas de la lira  y términos que se ha interpretado como una “partitura” que contiene la forma en la que dicho himno debía cantarse.

Aunque han llegado muy fragmentados, estas tabletas son los más antiguos testimonios de melodías hallados en todo el mundo. 

Profesora Anne Draffkorn Kilmer
Evidentemente, estos “documentos musicales” no son los que un bibliotecario o documentalista va a tener entre sus fondos, ya  son piezas más de “arqueología musical” que de paleografía musical y su lugar son los museos, pero es fascinante conocer cómo las civilizaciones antiguas buscaban una forma plasmar en un soporte perdurable y transmitible algo tan intangible como son los sonidos.

En 1972, tras 15 años de investigación, la profesora Anne Kilmer (universidad de California) estudió la forma de interpretar el himno y convertirlo a la notación musical de hoy. 

Tradición occidental de los himnos.

La tradición occidental de los himnos se inicia con los himnos homéricos, una colección de himnos antiguos griegos, que fueron escritos en el siglo VII a. C., alabando a las deidades de la religión de la Antigua Grecia. 

Himnos Homericos

Se ha conservado una colección de seis himnos literarios (Ὕμνοι) del poeta alejandrino Calímaco del siglo III a. C..

Los griegos engalanaron el himno con los ritmos de la poesía y con los melodiosos encantos de la música. Tenían muchos tipos de himnos: el invocativo, el laudativo, el admirativo, el votivo, el teogónico y el filosófico. 

Los himnos de Orfeo pertenecen al género invocativo. Los compusieron también de diferentes géneros Homero, Cleanto, Calímaco, Teócrito, Anacreonte, Tirteo, Safo, Simónides, Píndaro y otros. Los coros de la tragedia griega no eran otra cosa que himnos o invocaciones.

El himno profano llegó al más alto grado de perfección con Carmen saeculare de Horacio, compuesto por orden de Augusto para la celebración de los ludi saeculares del año 17 a. C., en el que un coro de mancebos y de doncellas cantaban alternativamente este himno de alabanza a los dioses Apolo y Diana.

En Oriente, en el tabernáculo de Yahvé resonaron por vez primera las alleluyas (alabar a Yahvé) compuestas por los legisladores, los sacerdotes y los reyes. Estos cánticos referían y celebraban la grandeza de su deidad, su poder, su justicia, su inmensidad y su sabiduría infinita.

Los himnos más antiguos que se conocen son los de Moisés y de Débora, la profetisa que cantó uno en acción de gracias al Dios hebreo, 2710 años antes de la actual era. 

Esdras ha recogido en la Biblia el mayor número de cánticos hebreos con este epígrafe: Sepertheillim, es decir, libro de las alabanzas.

El escriba Esdras (folio 5r del Codex Amiatinus, Biblioteca Medicea Laurenziana, Florencia).

Se cantaban los himnos al son de las cítaras y de las flautas por coros alternativos; el primero cantaba el himno, y el otro, en determinados intervalos, repetía un dístico de intercalo o un refrán, imitando de este modo a los serafines, a quienes los profetas habían oído cantar alternativamente: Santo, Santo, Santo, Señor Dios de los ejércitos.

Cuatro mil levitas, cuyo jefe era Asaph, celebraban por turno estos cánticos en el templo de Yahvé bajo los reinados de David y de Salomón, dos celebérrimos himnógrafos de Israel, porque si.

Himnos latinos.

Desde los primeros siglos de la era cristiana se introdujo en las ceremonias religiosas el uso de cantar salmos e himnos. 

La creación de la himnodia se atribuye a San Ambrosio (397), que compuso una infinidad de ellos llenos de unción, sublimidad y energía. 

San Ambrosio 

Posteriormente le seguirían San Benito y el movimiento monástico por él impulsado hasta que el himno se aceptó para los oficios divinos.


Algunos papas como Inocencio III, Clemente VII y San Gregorio los hicieron de una majestad sublime. Entre los cientos que usa la Iglesia católica citaremos el Stabat Mater, producción de Inocencio III, que también compuso el Veni Sancte Spiritus; el Dies irae, composición del franciscano Tomás Celano; o el Ave maris stella, que salió de la pluma de San Bernardo.






Pero los himnos que descuellan por la majestad, sublimidad y augusta locución en las ideas son los que compuso el doctor de la Iglesia Santo Tomás de Aquino para el rezo del Santísimo sacramento y festividad del día del Corpus; así, el Pange lingua.



De los primitivos himnos, cuando la música era puramente melódica se pasó posteriormente a melodías de canto llano y no se compondrán himnos en estilo polifónico hasta el siglo XIII. La obra más famosa será la compuesta por Palestrina en 1589: Hymni totius anni.


Himnos Patrioticos.

Con el paso de los tiempos, estos himnos, fueron mutando a los tipos de himnos patrioticos. O sea, como se entienden los himnos hoy en día. Como composiciones musicales, sumamente formales, las cuales exaltan el patriotismo, honor y gallardía de una nación en particular.

Es así, como a estos himnos, se les llama himnos nacionales. Cada país que existe en la tierra, posee un himno nacional. Ya que estos son, como se dijo anteriormente, exaltaciones de todos lo valores patrióticos y de gallardía nacional. 

Estos himnos nacionales, nacen de manera literaria y por parte de una persona en particular. O sea, por lo general, no son creaciones grupales. Sino que nacen de manera espontánea por parte de un escritor o músico, como un homenaje hacia la nación donde nació aquella persona.

Muchos de estos himnos nacionales, se crean en los albores del nacimiento de la patria, como nación independiente. 

Los himnos son la exaltación culmine de un sentimiento patriótico, frente a la independencia conquistada, frente a un tipo de colonialismo o opresión interna de aquella nación. Es así, como por ejemplo muchos de los himnos en Sudamérica, nacen después que cada país de aquel continente, se va independizando, de la corona española.

Por otro lado, tenemos el himno nacional de los Estados Unidos, que nace al poco tiempo, después de que aquella nación haya conquistado su libertad, del dominio ejercido por la corona inglesa.

Es así, como los himnos nacionales, son una forma literaria, que hablan de la belleza del país en cuestión, de la hermosura de su gente, de la valentía de su pueblo y de manera potente, se exalta un sentimiento libertario, frente a cualquier opresión (real o percibida) de que haya sido víctima la patria antes de la creación del himno, como también frente a futuras opresiones que se podrían llegar a ejercer.

Por lo tanto, los himnos nacionales y demás símbolos patrios de los país pasaron a convertirse en elementos  identificadores de las naciones ante el mundo.

La implementación de los Himnos Nacionales influyeron para que los diferentes entes gubernamentales e incluso privados de las naciones también adoptaron al interior de sus organizaciones Himnos que les permitieran a sus integrantes identificarse a una colectividad, una región, un pueblo o una nación y que une a quienes la interpretan. 

(Si desea conocer mas sobre la historia del Himno Nacional e Colombia consulta el link: http://historiapolicianacionaldecolombia.blogspot.com/p/historia-del-himno-nacional.html )





Génesis del Himno de la Policía Nacional de Colombia






Ya conocida la etimología e historia de los himnos, entrare ahora en materia a conocer la génesis del Himno de la Policía Nacional de Colombia y para ello me remitiré al 13 de junio de 1953 cuando tuvo lugar el golpe militar contra el gobierno del presidente Laureano Gómez, que llevó a la Presidencia de la República al Teniente General Gustavo Rojas Pinilla. 




El  Presidente Rojas Pinilla en compañía de la señora Carola, su esposa y María Eugenia su hija.

Un hecho importante durante el gobierno de Rojas Pinilla, fue  la modificación de la estructura del Ministerio de Guerra, suprimiendo el Comando de las Fuerzas Militares y creó en cambió el Comando General de las Fuerzas Militares e incorporó a la Policía como el cuarto componente, denominado Fuerzas de Policía, acción que se protocolizó a través de la firma del Decreto 1814 del 10 de julio de 1953.

El Decreto 1814 del 10 de julio de 1953 estableció: La Policía se incorpora al Ministerio de Guerra "con presupuesto y organización propios y prestara los servicios que por Ley le corresponden”


Este Decreto fue aclarado  días después por el Decreto 3220 que rezó: “ Las Fuerzas Armadas están constituidas por las Fuerzas Armadas y las Fuerzas de Policía. Las Fuerzas Militares  son el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea”.

Consecuencias de la incorporación al Ministerio de Guerra

El 13 de junio de 1953 fue la culminación de un largo y doloroso proceso político que inundó de sangre el país, de pobreza las arcas nacionales por los altos costos de la lucha armada y de lagrimas caídas del paño de luto tendido sobre la patria como consecuencia de las desapariciones, los huérfanos y las viudas que quedaron sin amparo. La llegada del Teniente General Gustavo Rojas Pinilla que ofreció la amnistía y pidió que no se derramara más sangre colombiana, llenó de esperanzas a la sociedad y se empezó a respirar otro ambiente.



Teniente General Rojas Pinilla dando lectura a su discurso de posesión



El país entró en una era de prosperidad y de mayor tranquilidad. La Policía no tuvo actividad participativa en el Golpe de Estado y miraba con aprensión la suerte que le esperaba por las inculpaciones que le formulaban como gestora de la violencia y, también, por viejas rencillas, aún vivas, con las Fuerzas Militares.

El Decreto 1814 del 10 de julio de 1953 disipó la incertidumbre. Sin embargo, y aunque ya se dijo que el decreto fue bien recibido, algunos recelosos consideraron que esta unificación de las Fuerzas Armadas era una peligrosa concentración de poder, atentatoria contra el funcionamiento de un gobierno democrático.

Es riguroso y honesto reconocer que durante la administración del Teniente General Rojas Pinilla, la Policía vivió un gran auge. Se construyeron instalaciones modernas; se adquirieron uniformes, equipos y armamento; a los oficiales de la Policía  se les hizo miembros del Club Militar de Bogotá, la instrucción y formación  del personal se intensificó. Se crearon las escuelas Antonio Nariño, de Barranquilla; la Alejandro Gutiérrez, en Manizales; la Simón Bolívar, en Tuluá y la Eduardo Cuevas, en Villavicencio. 

Concurso para escoger el himno de las Fuerzas de Policía.

El cambio estructural del cual fue objeto la policía implicó que para el año de 1954 el señor Comandante de las Fuerzas de Policía Coronel Francisco Rojas Scarpetta, considerará prudente la necesidad que la Institución Policial contar con un himno propio, tal como lo tenían las demás fuerzas  que conformaban el Comando General de las Fuerzas Militares, para lo cual, realizó un concurso público con el objeto de lograr la escogencia del himno de las Fuerzas de Policía.



Bases generales del Concurso

Me detendré un instante, para presentar a continuación una breve biografía del señor Coronel Francisco Rojas Scarpettade cuya gestión como Comandante de las Fuerzas de Policía fueron significativas para la Institución.  

Rojas Scarpetta, nació en la ciudad de Tuluá (Valle) el 15 de abril de 1912, cuando asumió la comandancia de la Policía, en esa época, encontró como sus antecesores que gran parte de la Policía era del orden departamental, dependiente de los respectivos gobernadores, quienes hacían nombramientos y promociones del personal. 


Esta Policía en buena parte estaba politizada. Rojas Scarpetta se encargó de actualizarla por lo que recibió el acertado calificativo de “El Transformador de la Policía”. En otras palabras, fue el inicio de la nacionalización de la Policía.

Fue nombrado como Director de la Policía mediante Decreto 2857 del 18 de noviembre de 1952; permaneció en este cargo hasta el 14 de septiembre de 1954. puede decirse que fue la época de oro para la Policía.

Proveniente de las filas del Ejercito, es un caso excepcional en la historia de Policía Nacional, puesto que su entrega fue incondicional al defender enérgica y decididamente ante el Ministerio de Guerra lo asuntos presupuestales, administrativos y operativos de la Institución, incorporando así aspectos significativos para el progreso institucional, entre ellos: la independencia de las otras Fuerzas en especial del mismo Ejercito Nacional y una decorosa nivelación salarial.

Su meta siempre fue hacer de la Policía una profesión igual a las demás disciplinas liberales; para ello reestructuro la Escuela de Policía General Santander. Participó en 1954 en el cambio de denominación de los grados de comandantes y subcomandantes, por los que hoy se conocen.

Estableció los escalafones y estatutos de carrera del personal y el reconocimiento de los tiempos de servicio. Obtuvo el traslado de la Policía del Ministerio de Gobierno al de Guerra y con él su despolitización

Mediante Decreto 2358 del 9 de septiembre de 1953, se creó la Condecoración “Estrella de la Policía” y en abril de 1954 los distintivos de Servicios Distinguidos y al Valor.

Se le abonan una serie de obras, una de las más importantes fue la creación del Bienestar Social, mediante Resolución 1863 del 2 de julio de 1953, con la inspiración de la Madre San Luis de la comunidad de La Presentacion.se importaron vehículos, motocicletas, equipo técnico, armamento y demás elementos necesarios para el servicio y se crean los talleres automotores y grupos de apoyo motorizado.

Por Decreto 3135 del 26 de octubre de 1953 formó el primer curso de Policía Femenina, que encabezó María Eugenia Rojas Correa, hija del presidente de la República.

Por Decreto 2295 de 1954, reorganizó la carrera de oficiales de la Policía Nacional, se creó el grado de Brigadier General para los miembros, con el fin de equipar este cuerpo en el correspondiente de las Fuerzas Militares, disminuir distancias y lograr un mayor entendimiento entre las dos instituciones. Creó el Servicio Nacional de Inteligencia-SIC, dependiente de la Policía Nacional, para lo cual nombró al Capitán Telmo Acevedo; designó al Teniente Bernardo Echeverri Ossa como el primer edecán presidencial de la Policía Nacional. Los oficiales de la Policía se Incorporaron al Club Militar.

Puede decirse que esta época fue una de las mas fructíferas de la Institución. Organizó la Escuela de Policía Antonio Nariño en Barranquilla y Simón Bolívar en Tuluá-Valle, las cuales por razones presupuestales empezaron a funcionar hasta el año 1959. Inició el funcionamiento de la Escuela Alejandro Gutiérrez, en Manizales.

Se retiró de la Policía ostentando el grado de Coronel, cuando fue nombrado Registrador Nacional del Estado Civil, donde realizó grandes adelantos durante ocho años.

Ascendió en 1955 al grado de Brigadier General. Falleció en la ciudad de Bogotá el 19 de mayo de 2001.


Reanudando el tema del concurso para escoger el Himno de las Fuerzas de Policía, es importante resaltar que de las múltiple propuestas de himnos allegados por los concursantes, resulto seleccionada la presentada por el Maestro LUIS  MARÍA CARVAJAL PRADA, debido al impactante contenido textual de sus estrofas y su música.



El himno de las Fuerzas de Policía  presentado por el Maestro Carvajal, constaba de tres estrofas, en las cuales se evoca el sentido de responsabilidad, la esencia del quehacer policial y valores inherentes, que cada policía debe asumir frente al ejercicio de su carrera, al igual que otras grandes virtudes denotadas en la letra de esta composición y cuyo texto original era el siguiente:


HIMNO DE LAS FUERZAS DE POLICÍA 

I ESTROFA

Adelante, guardianes del orden
con hombría, valor, dignidad
vigilad que el derecho del hombre
sea con orden gozar libertad

II ESTROFA

Si a obrar os obliga el deber,
tu prudencia sabed demostrar
de balanza y justicia sed fiel,
ciudadano ante ley es igual.

III ESTROFA


Del hogar los derechos sagrados
como padres debéis custodiar
y que Dios y la Patria os lo premien,
defensores del orden social.


Biografía del Maestro Luis María Carvajal Prada.

El Maestro LUIS  MARÍA CARVAJAL PRADA, nació en MOLAGAVITA (Santader) el 14 de Diciembre de 1900.

Sus padres fueron Ramón  Carvajal Archila y Fidelina Prada Gómez, aunque no se distinguió como un niño prodigio, desde muy temprana edad, ya rasgueaba el tiple siguiendo las enseñanzas de su madre y organizaba grupos musicales con sus compañeros de estudio, tenia un espíritu elevado y entusiasta con marcada tendencia a la  música.; tuvo dos hermanas Elisa y Sofía. 

El maestro Luis Maria contaba con aproximadamente 25 años de edad cuando fue enviado por sus padres de la Escuela Superior de Molagavita al Conservatorio Nacional de Música en Bogota para ese entonces ya tocaba tiple, guitarra y flauta y era su ilusión estudiar violín; al llegar al Conservatorio su Director Maestro Guillermo Uribe Holguín le dijo: “ usted viene de mucha edad para realizar estos estudios, el violín es necesario estudiarlo desde muy jovencito “ luego lo hizo seguir al salón de las guitarras que estaban muy ordenadas y Luis Maria, desconsolado pensó, “si me pudiera comprar una de estas para regresar a mi pueblo” sin embargo pidió permiso para tocar una guitarra y al escucharlo su maestro le expreso “¿ usted toca así?, yo pensé que venia a empezar por do. Re,  mi; y lo hizo matricular en violín, meses mas tarde fue felicitado por el gran a adelanto logrado en tan corto tiempo y se especializo en la dirección de Bandas, Corales y Orquestas; contrajo matrimonio en 1929 con la señorita Isabel Rey, unión de la cual nacieron Carlos Ramón, Hernando, Gustavo, Jaime, Miriam, Cecilia, Susana, Luis Maria, Carmen Sofía, Isabel y Teresa.
Dirigió durante diez años la banda de Músicos de Pedecuesta, se distinguió también como profesor de canto en las escuelas del departamento, entre esas fue director de la Academia Departamental, director de la Escuela de Música de Bucaramanga, director de la Banda de Músicos de Santander y perteneció  a la sociedad de compositores Colombianos, en 1935 dirigió el conjunto Jazz Bucaramanga y en 1939 la orquesta Aída que estuvo integrada así: Director Luis Maria Carvajal Prada, integrantes: Luis M. Peña V., Miguel Custodio Hernández Prada, Santos López, Roberto Castellanos, Gabriel Hernández Prada, Teodomiro Lindarte, Guillermo Ávila Adonai Gonzáles ,Espíritu Santo Becerra y víctor Julio Rivas.
  
El MAESTRO CARVAJAL. Nació músico y se especializo en  su arte en la academia. Guitarrista único, tiplista sin igual y un violinista de sublimes virtudes. Sus mas de doscientas composiciones constituyen hoy un símbolo que inmortaliza y exalta al sentir de las gentes  no solo de su terruño como el le decía a su tierra Molagavita si no de toda la provincia de García Rovira y del pueblo Colombiano.

 Por eso cuando se habla del “ruiseñor encantado” o el “amado de la muerte” como cariñosamente se le conoció al maestro Luis Maria Carvajal, no se puede menos que evocar con nostalgia la desaparición del magno hijo de Molagavita, pues si estuviera entre nosotros es seguro que nos estaría complaciendo con alguna de sus regias composiciones, producto del mas autóctono sentir popular. En su música y en sus canciones El siempre quiso resaltar el amor que sentía por su tierra Molagavitense y su provincia de García Rovira.

“soy solterita y me caso, es uno de los joropos del maestro Luis Maria que fue muy famoso en la década de los cincuenta “ EL MOLAGAVITENSE” un bambuco en el cual describe mucho la idiosincrasia del pueblo Revírense , pero sin duda su mas reconocida composición es el torbellino “VIVA LA FIESTA”  composición en la cual  se mezclan el amor,  la conquista y el espíritu  fiestero de nuestras gentes.

En las fiestas de MOLAGAVITA se celebra año tras año el CONCURSO FOLCLORICO DE DANZA Y MUSICA COLOMBIANA “LUIS MARIA CARVAJAL PRADA” el cual se realiza como un pequeño homenaje de Molagavita a su hijo ilustre.


ESTE CONCURSO ES MUY RECONOCIDO EN NUESTRA PROVINCIA PUES RESCATA Y RESALTA LO MEJOR DE NUESTRO FOLCLORE GARCÍA REVÍRENSE .en el se expresa todo el cariño , respeto y admiración de nuestras gentes por el maestro de maestros LUIS MARIA CARVAJAL PRADA,  pues su música, sus canciones y su nombre constituye un orgullo para el pueblo Molagavitense. Es por ello que su mas reconocido éxito musical “VIVA LA FIESTA” se constituyo es nuestro himno Municipal. Entonado por nuestras gentes en las fechas memorables e importantes de nuestro pueblo en memoria y honor de nuestro ilustre personaje hijo de Molagavita cuna de artistas quien le vio crecer y proyectarse como uno de los mas grandes artistas de nuestro país.

El maestro Carvajal Prada murió como todo una artista, en su ley, cuando se disponía a iniciar un concierto musical en Bucaramanga, capital del departamento en 1960.

Su muerte fue inesperada. El maestro Carvajal Prada se encontraba actuando en un concierto en el Teatro Santander de Bucaramanga, el día 18 de julio de 1960 y precisamente cuando alzó la mano que sostenía la blanca batuta, para iniciar una de sus últimas obras, La Fantasía, cayó desplomado a causa de un infarto.

Este hecho fue presenciado por miles de personas que asistían al citado espectáculo.

Tras el fallecimiento del Maestro Carvajal Parda, el Escultor Carlos Julio Gómez Catro le realizó una mascara mortuoria con el fin de dejar un recuerdo para la posteridad del retrato de lo más cercano al rostro en vida del maestro.



Fotografías del Escultor Carlos Gómez Castro
Mascara mortuoria del maestro Luis Carvajal



Una vez, fue establecido el Himno de las Fuerzas de Policía para el año de 1954 y con la creación de la bandera y el escudo mediante el Decreto 0149 de enero 25 de 1957,  firmado por el señor General Jefe Supremo Gustavo Rojas Pinilla Presidente de la República, dichos símbolos pasaron a conformar a partir de esa fecha la identidad corporativa de la Institución.


Decreto 0149 de enero 25 de 1957

Escudo y Bandera de las Fuerzas de Policía

Para el año 2009 mediante la Resolución 03515 se expidió el Reglamento de Ceremonial y Protocolo Policial, la cual en su artículo 8 numeral 3, define el Himno de la Policía Nacional así:

 "...El himno de la Policía Nacional evoca el sentido de responsabilidad, la esencia del quehacer policial y valores inherentes, que cada policía debe asumir frente al ejercicio de su carrera, al igual que otras grandes virtudes denotadas en la letra de esta composición. Su música y letra es autoría del santandereano Maestro Luís María Carvajal...".


De otra parte, mediante la Resolución 04949 de 30 de noviembre de 2011, el Director General de la Policía Nacional consideró necesario modificar la palabra hombría por hidalguía, la cual se encuentra inmersa en la primera estrofa del Himno de la Policía Nacional, en atención a que este término es incluyente frente a cada género, concepto que hace referencia al tipo de relaciones que se establecen entre hombres y mujeres de una sociedad particular, bajo este contexto la incorporación de mujeres a la prestación del servicio policial ha significado un gran aporte al cumplimiento de la misionalidad constitucional, logrando fortalecer significativamente la deontología, identidad, imagen, principios, valores y cultura institucional, situaciones que inducen a la obligatoriedad de resaltar este género en nuestra simbología.

Cita además la referida resolución en su artículo 2,  que en lo que respecta a los ajustes que en materia de la grabación de la voz se requieran para hacer la modificación de la palabra hombría por hidalguía, estos deberán ser realizados por la Banda Sinfónica de la Policía Nacional, bajo la pista musical ya establecida

(Para escuchar el audio del Himno de la Policía con los ajustes correspondientes pulse el siguiente link:  http://www.youtube.com/watch?v=tUvNSPFGbeE )






También se estable que el himno de la Policía Nacional de Colombia, será utilizado de acuerdo con lo dispuesto en el Reglamento de Ceremonial y Protocolo Policial.

Culmino de esta manera con la reseña histórica del Himno de la Policía Nacional de Colombia, deseoso que dicha información permita contribuir a ampliar aún más los conocimientos que se tengan sobre este tema y sobre todo a que al momento de ser escuchado y cantado nos permita acrecentar la vocación y misionalidad que como Policía nos debe caracterizar.

Gracias.


Si desean ampliar los conceptos arriba citados los invito a consultar las siguientes paginas web relacionadas a continuación:




Agradecimiento especial.

Agradezco especialmente al señor Subintendente JULIAN ANDRÉS MEDINA adscrito a la Oficina de Planeación de la Dirección General de la Policía Nacional de Colombia, por la asesoría y documentación que me fue aportada, la cual se convirtió en una herramienta fundamental para la realización del presente trabajo. 

De igual manera a la Revista de la Policía Nacional de Colombia.